viernes, 3 de abril de 2015

CONCIENCIA Y CREATIVIDAD. UNA REFLEXIÓN TRANSDISCIPLINAR DESDE LA ESTIMULACIÓN INTERNA HACIA LA POLINIZACIÓN EDUCATIVA por Dra Jéssica Cabrera Cuevas

Ver link donde fue publicado el artículo.
http://www.encuentros-multidisciplinares.org/Revistan%C2%BA28/Indice_n%C2%BA_28_2008.htm

INTRODUCCIÓN
En el marco de las demandas por encontrar propuestas a las problemáticas sociales y cambios acelerados, la creatividad adquiere cada vez mayor relevancia social. Se hace necesario formar en una conciencia de la creatividad, en una educación en valores, ejercitando una coexistencia activa, solidaria y amorosa para favorecer nuestra convivencia y evolución. Si pensamos en la formación de las personas capacitadas para los desafíos de esta nueva era, la educación tiene un papel relevante en el desarrollo y práctica de la creatividad. Nos preguntamos: ¿Está capacitado el profesor/a para los nuevos desafíos de este presente globalizado y cambiante?, ¿tiene el profesor/a la habilidad o el manejo de estrategias para afrontar situaciones de desmotivación personal?, ¿es consciente de su propio desarrollo creativo y de cómo favorecer el potencial creativo de sus estudiantes en pos del bien personal, social y planetario?. Jessica Cabrera Cuevas La creatividad se ha estudiado y aplicado mayoritariamente desde el ámbito cognitivo, por lo que es de nuestro particular interés aportar a la discusión y proyección de su campo, explorando otras vías de desarrollo que estimulen el potencial creativo enriquecido por una mirada transdisciplinar y con un enfoque ecosistémico y complejo-evolucionista.

LA CREATIVIDAD COMO DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL
La creatividad como fenómeno complejo y transversal, ha tenido una importancia esencial en diferentes dimensiones de la evolución humana. Muchos han sido los aportes creativos a lo largo de la historia en áreas diversas como filosofía, ciencia, arte y educación, relevantes a nivel de persona, proceso y producto. Los estudios de la creatividad por su parte han tenido como muchas disciplinas, una evolución en el tiempo. A manera de resumen general, se comparte el siguiente relato: “…y cuando despertó, se dio cuenta…” 2 “Un hombre solitario y cansado se quedó dormido vencido por sus dragones, sombras y sus adversas circunstancias. Esa noche, soñó que volaba hacia el sol, y desde allí se dispuso a contemplar la Tierra. Esto es lo que observó: Cuando el hombre reconoce la distinción de la capacidad de crear cosas nuevas, o de transformar la realidad como los sabios alquimistas, se ve cautivado por aquellas personas que parecen extraordinarias, que hacen cosas diferentes, osadas, rompedoras, ingeniosas y útiles en su mayoría. Se centra la atención en los individuos catalogados como genios creativos1 . Estos se dejan ver en las áreas de las ciencias y de las artes. En su afán por entender aquello que los hacía tan especiales, el foco de atención de los estudiosos se dirigió a los procesos que generaban esas estrategias de pensamiento y cuáles eran aquellos impulsos, motivaciones y características de esa forma de expresión en el mundo2 . ¿Acaso pasan por etapas?, ¿de dónde vienen los insight?. Era necesario saber las representaciones mentales y los procesos que subyacen a ese pensamiento creativo, ¿es que se podría replicar ese tipo de pensamiento en las máquinas se preguntaron otros?3 Debemos medirla, dijeron, saber qué es lo creativo y qué no lo es, si los pensamientos son fluidos, diferentes, hipernovedosos, si tienen una estructura, etc.4 Algunos comenzaron a dudar de este entusiasmo y dijeron que eso era una forma parcial de mirar la creatividad, que se alejaba de bases teóricas y que se centraba demasiado en la práctica. Otros sin embargo, seguían optimistas e idearon diferentes técnicas para estimular el pensamiento creativo, aunque centrado siempre en el aspecto cognitivo5 . Aparecieron otras miradas más amplias que comenzaron a darle valor a la importancia social que tenía la creatividad para las personas, las instituciones y el sistema en general y que por tanto, la creatividad constituía diferentes dimensiones como las biológicas, psicológicas y las sociales6 . Poco a poco comenzaron a confluir los enfoques, a necesitarse mutuamente, a integrarse. Si la creatividad era algo complejo, se precisaban diferentes aportes. En esta amplitud de miradas, hasta las ciencias del cosmos tenían algo que decir, la ecología y hasta la naturaleza reclamaba llamarse creativa7 . ¿Es que la vida misma en todo lugar y espacio es creativa, se reorganiza, se renueva y se recrea?, ¿depende la creatividad de nuestro foco de atención e intención?. El planeta parecía envuelto en una capa de luces, muchas redes se interconectaban desde diferentes lugares, nadie estaba sólo en su búsqueda, todos estaban de alguna manera interrelacionados entre sí y con su entorno8 . Cuando el hombre despertó, se dio cuenta que aún tenía semillas de sol en sus ojos y sonrío”. La creatividad no es condición de unos pocos ni se puede considerar centrada sólo en rasgos cognitivos. Algunos autores humanistas como: Fromm (1941); Murphy (1947); May (1959); Maslow (1973); Rogers (1980); Blay, (1980); Marin (1984); Goleman, (1996), nos presentan la creatividad desde una orientación biosocial, y desde el plano individual, como característica de una persona más autónoma, relacionada con estados más óptimos de salud, más autorrealizada, con mayor intuición y sabiduría. Maslow, a decir de Romo (M. Romo, 1997 p. 96) trata el ámbito de las habilidades sociales 1 Teoría del Genio, Teoría de la Superdotación. 2 Aproximación Psicodinámica. 3 Tª Asociacionista, Cognitivismo Clásico, Tª del Rasgo, Modelo Gestáltico, Simulaciones con Ordenador. 4 Aproximación Psicométrica. 5 Aproximación Pragmática, Enfoque de Producto. 6 Enfoque Humanista, Tª Socialcultural, Modelo Componencial, Tª de la Inversión, Enfoque Ecológico. 7 Enfoque Ecosistémico 8 Tª Interactiva Psicosocial, Enfoque Complejo Evolucionista. y estrategias del pensamiento creador, tanto en el trato con los demás como consigo mismo. Maslow pone atención a la unión del sentimiento y entendimiento en el proceso creador, se refiere a un tipo especial de perceptividad, tener una conexión mayor con la naturaleza que con los conceptos y estereotipos. La personas creativas para él, son esencialmente integradoras en la medida que la creatividad es constructiva, sintetizante y unificante y de que exista un mayor equilibrio entre las fuerzas internas y externas del ser humano, a ésto lo ha llamado, “creatividad integrada” (1973 p. 193). En este contexto cabe preguntarse, ¿cuánto se ha trabajado en el ámbito educativo el aspecto interno del ser humano, y más específicamente en la formación del profesorado?. Muchas investigaciones avalan un incremento en los indicadores de la creatividad luego de aplicar técnicas creativas, y según las estrategias utilizadas por el profesor/a, se afectan las expresiones y capacidades creativas de los estudiantes. Lo mismo ocurre con la comunicación, ya que se establecen vínculos conscientes e inconscientes entre ambos participantes, a través del lenguaje verbal y no verbal. Esto significa que quiéralo o no, conciente o no, el profesor/a influye con su comunicación al alumno/a, ya que el contenido, es sólo una pequeña parte de lo que se transmite, y como dice, de la Herrán (1998), se enseña más lo que se ES que lo que se sabe. Un profesor/a por tanto, ha de actuar en coherencia, no se trata de que la creatividad sea un contenido a tratar, ni de que en determinado momento se usen técnicas creativas, la creatividad como la comunicación, es transversal en todo proceso educativo y como parte esencial del potencial humano, ha de vislumbrase en el ser integral, y en su coherencia de pensar, sentir, decir, y hacer. Un profesor/a que sea experto en comunicación didáctica, brindará sin duda mayores espacios para el desarrollo de la creatividad. Si las estadísticas de los niveles educativos aún son menores a lo esperado, significa que nos queda tarea pendiente, y en este sentido, la formación del profesorado tiene un papel relevante en esta incidencia, así como la capacitación de los profesores que demandan otro tipo de apoyo. En una entrevista en profundidad realizada a una profesora de un colegio de Madrid en el presente año, menciona además de la disciplina como algo que sigue siendo un problema, que no les motiva asistir a capacitaciones ya que no les aporta a sus verdaderas necesidades y señala que los profesores/as están muy cansados para seguir estudiando teorías. Se comparten algunas citas relevantes: -“Figúrate, como nos va a hablar alguien que no tiene idea de lo que es trabajar en aula. Ellos lo que hacen es hablarte desde la teoría, pero somos nosotros con los problemas de todos los días lo que estamos frente a los alumnos”. -“Que no nos vengan con teorías que para eso yo sé leer”. -“Nos hace falta que nos valoren, que nos capaciten para nuestra salud mental”. “Nosotros necesitamos mucho de algo que nos sirva”. Sería muy interesante poder trabajar la creatividad al servicio de esas necesidades que demandan los profesores/as además de lo ya realizado hasta ahora. No se necesitan recetas aplicadas fuera de contexto, sino personas creativas con mayores niveles de conciencia. En los estudios en creatividad, nos encontramos con aproximaciones de confluencia que invitan a ver la creatividad inserta en el sistema, con una mayor influencia sociocultural, ambiental o ecológica. Autores como Gruber, (1974); Simonton (1981); P. González (1981); Gardner (1973); Amabile (1983); R. Sternberg (1977); M. Csikszentmihalyi (1988) nos muestran que la creatividad va dejando de ser una capacidad personal para convertirse en un bien social, en una riqueza colectiva, que genera alternativas en la solución de problemas y conflictos, y en mejorar la calidad de vida.

UNA MIRADA TRANSDISCIPLINAR DE LA CREATIVIDAD CON UN ENFOQUE ECOSISTÉMICO Y COMPLEJO-EVOLUCIONISTA
Es desde una mirada transdisciplinar donde la creatividad trasciende fronteras, no estará presa desde sólo lo cognitivo, ni biológico, ni de un paradigma en particular, sino en una coherencia de apertura a sus posibilidades de estudio, comprensión, desarrollo y práctica. Para ello se necesitará la colaboración de diversas disciplinas (epistemología, biología, sociología, neurociencia, física cuántica, psicología pedagogía, etc.) entre otros campos (arte, medios de comunicación, Tic´s, etc.) y saberes hasta ahora no considerados (tradiciones orientales, medicina chamánica, desarrollo de poderes mentales, etc.). Desde la ley de complejidad creciente y evolución de la conciencia de T. de Chardin (1931), a los aportes de Morin, Moraes, Maturana, Varela, Bohm, Laszlo, Wilber, de la Torre, de la Herrán, entre otros, es decir, una visión transdisciplinar y a la luz de un enfoque ecosistémico y complejo-evolucionista. Los científicos nos dan cada día mayores evidencias de que existe una conexión de redes invisibles en la naturaleza y en el espacio, y en nosotros como realidades sistémicas y complejas, que estamos conectados entre nuestros pensamientos, emociones, acciones, corporeidad, motivaciones, impulsos, etc., en una danza multidimensional de procesos con nuestra imaginación, intuición, sinergia y conciencia superior. El enfoque ecosistémico y holístico da cuenta entre sus ejes centrales de que todo cuanto existe o pueda existir está relacionado en planos emergentes de realidad y conciencia superior (Torre, 2007). Nos relacionamos con la naturaleza y la sociedad al realizarnos como personas, pero ya no podemos situarnos en identificaciones individuales ni sociales, a mayor estado de conciencia, más sintonía con la naturaleza, nos dice de la Herrán (1998). Somos parte de una era donde se necesita la conciencia planetaria y cósmica o como diría Wilber (2006) una conciencia de unidad. Existe una energía vibracional que envuelve la Tierra más allá de la atmósfera, la noosfera, concepto proveniente de las aportaciones de P. Teilhard de Chardin, ésta es una capa de pensamiento humano interconectado, como los recursos de internet, y será un compromiso e integración activo con la evolución humana en cuanto mayores y elevados sean los estados de conciencia (de la Herrán, 1998) aunque para ello, sin duda, se requiera una labor más destacada de estas temáticas y su nivel de impacto, en el área educativa. La causalidad de cuanto nos acontece no es lineal, sino circular y sistémica, plantea de la Torre (2006), y podríamos agregar, además de circular y sistémica, compleja y evolutiva. Morin nos habla de la complejidad como un desafío que debemos revelar y superar. Transitamos de complejidad a mayor complejidad, y en este sentido, un contenido puede ser mínimamente complejo cuando se explica a sí mismo y requiere abordajes disciplinares y máximamente complejo cuando precisa perspectivas supradisciplinares o trandisciplinares. La creatividad como fenómeno complejo, requiere de muchas miradas. Una distinción de tipo evolucionista (de la Herrán, 2003) incluye las aportaciones anteriores y está estrechamente ligado a la formación humana, por ende a la didáctica y a sus diversos impulsos de potenciación y motivaciones orientadas a la humildad, autocrítica, complejidad y convergencia. El modelo complejo evolucionista plantea que la evolución humana es posible desde cada ser humano, para ésto, hemos de tener una motivación a la interiorización y mejora personal, de transformación permanente, de incremento de la conciencia. Desde la coherencia del ejemplo personal, la atención de temas transversales y perennes y la práctica de vías de ampliación de conciencia entre otros tantos referentes de profundización. Desde una mirada transdisciplinar, nuestro interés ya no está sólo en este pequeño mundo de 3% de materia visible como nos demuestran los físicos cuánticos, sino en el misterio increíble de aquel otro 97% de materia invisible (25% de materia oscura y 72% energía oscura) que nos ofrece tanto aún por descubrir. Cada ser humano. Es un mundo complejo y multidimensional, estamos integrados por energía. Algunas investigaciones ya se aproximan a este campo de estudio relacionado con la creatividad, como el caso de energía mental aplicada a la relación mente-cuerpo de S. de la Torre (2005) y de los estudios de potenciación de la energía creativa de L. González (2007), los cuales nos refuerzan las ideas de la conexión en los diferentes dominios de la naturaleza, como en los dominios corporal y mental, el poder de la energía mental en ciertos contextos y la posibilidad de manejar y potenciar nuestra energía creativa en nuestras actividades. Todo esto promete grandes proyecciones a nivel de investigación y de formación profesional. Entonces, si todo está hecho de energía incluido cada ser humano, ¿quién dirige esa energía?, ¿dónde está nuestro observador interno?. Cierto es que hemos identificado nuestro “Yo Soy” o identidad con mucho de nuestros envoltorios, como nuestro nombre, nacionalidad, composición física y química, profesiones, paradigmas (religiosos, políticos, filosóficos, epistemológicos), y otros tantos filtros personales y culturales, y en este sentido, si yo no soy lo que hago (como tan bien distingue Maturana), ni tampoco soy mis habilidades, ni mis creencias, ¿Dónde encontramos las respuestas que desde siempre nos han interesado acerca de quién soy y para qué estoy aquí?. La creatividad viene a ser un potencial de nuestra conciencia presente en todas las personas y en la relación de ésta con su entorno, una conciencia creadora de bien común, o como señala de la Torre en la teoría interactiva y psicosocial de la creatividad, “un potencial humano para transformar y transformarse en base a un flujo de interacciones entre influencias externas e internas” (2006, p. 127). ¿Cómo podemos entonces, estimular e influir internamente en la creatividad?, ¿Es el estudio y desarrollo de la conciencia una alternativa cada vez más evidente?. A decir de Moraes (2007), la prioridad educativa tendrá que estar dirigida no sólo a la construcción del conocimiento, a la sustentabilidad ecológica, a la interculturalidad, sino que principalmente al desarrollo pleno de la conciencia humana. Desde este enfoque ecosistémico, se nos presenta la conciencia como uno de los aspectos centrales para la educación y dado la diversas necesidades de nuestra sociedad y nuestro planeta, educar la conciencia es una tarea no sólo importante sino urgente. El ser humano no sólo es capaz de mirar su entorno e intervenir en él, sino de mirar hacia el interior de sí mismo, de darse cuenta de sus aprendizajes, estrategias de pensamientos, de sus emociones, y de su propia evolución. El ser humano, a través de su conciencia humana y social, va construyendo y creando su realidad. ¿Qué realidades queremos crear en educación?, ¿qué realidades necesitan los profesores/as satisfacer para mejorar su labor didáctica? Como señala de la Torre, (2003) la conciencia es el atributo más específico y relevante del ser humano, de este modo, las raíces antropológicas de la creatividad hay que buscarlas en la naturaleza de la conciencia humana. Educar es desarrollar la conciencia personal y social.

CONCIENCIA Y CREATIVIDAD EN EDUCACIÓN
La conciencia se caracteriza por ser atemporal, infinita, inmutable, inefable, omnipresente y total. Es energía dinámica. Para poder manifestarse y expresarse necesita de dos elementos, sujeto y objeto y precisa diversas dimensiones y vías que le permitan darse cuenta de las experiencias vividas en cada uno de los planos de existencia. La conciencia humana trasciende la individualidad en el momento que se percibe a sí misma, se expande hasta incluir el entorno circundante. La expansión de la conciencia implica un desarrollo gradual, una evolución histórica que va de lo inconsciente a lo consciente, de lo inferior a los superior, de lo individual a lo social, de lo personal a lo transpersonal y universal. (A. González, 2006). Nos vamos modificando ante cada nuevo conocimiento, cada nueva interrelación, un permanente aprendizaje traducido en un espiral ascendente y evolutivo. La conciencia a la vez que se expande, profundiza, va hacia adentro y hacia fuera y nos amplia la comprensión de nuestro rol en el mundo que habitamos. Desarrollar la conciencia individual y social es una necesidad imperiosa para potenciar la reflexión, metacognición, metacomunicación, inteligencias múltiples y nuestra creatividad. La creatividad se manifiesta en las personas y en el cosmos, pero es desde una comunión con una conciencia elevada que cobra sentido para sí mismo, en las relaciones con los demás, en el bien común y en la armonía con el universo. La mirada transdisciplinar, propone la realidad múltiple y fluctuante relacionada a planos emergente y de conciencia superior (Torre, 2007). De la Herrán (1998), plantea una serie de beneficios en los efectos de la ampliación de conciencia, algunos de ellos son: Mejora significativa de la capacidad de adaptación cognitiva; Aumento de la capacidad de relación y de abstracción; Tendencia al razonamiento sintético (no parcial); Intensificación significativa de la creatividad en algún área; Incremento de la receptividad, tolerancia y comprensión de los procesos mentales y toma de decisiones de los demás; Mayor comunicación de temas esenciales; Agilidad en respuestas verbales; Desarrollo subjetivo, (su propio sistema de referencia), y objetivo, (punto de vista de los otros), lucidez, y claridad mental; Mayor serenidad, pérdida de angustias y miedos; Plenitud de una ética personal en el comportamiento ordinario. Al hablar de conciencia estamos hablando de toda una escala de intensidades de conciencia. La espiral de la conciencia supone un modelo que va de lo menos a lo más inclusivo. González-Garza (2006) propone un modelo evolutivo con un enfoque humanista transpersonal apoyada en los aportes de la corriente humanista complementados con los modelos de Lonergan, Wilber, y González-Garza entre otros. En ellos se describen los niveles de desarrollo desde lo preegoico, egoico, prepersonal, personal, organísmico, social hasta lo transpersonal. Cada proceso de desarrollo de una persona contempla etapas y niveles diferentes. Cada nivel corresponde una dimensión que conforma la naturaleza humana (biológica, psicológica, organísmico-social y transpersonal o espiritual) y presenta distintos modos de aproximarse a la realidad, distintas manera de ser y estar en el mundo. Estas etapas podrían ser resumidas así: Encuentro yo-tu. Integra el nosotros y trasciende el egocentrismo, narcisismo y el individualismo. Encuentro nosotros-los otros. Integra a la familia, los amigos y a las personas o grupos significativos. Trasciende la relación de pareja. Encuentro los otros-comunidad humana. Integra a todos los seres que conforman la raza humana, trasciende las instituciones y grupos humanos selectivos, los credos, las razas, las diferencias individuales y sociales. Encuentro comunidad humana-mundo. Integra al mundo entero, a la naturaleza, y trasciende las esferas anteriores. Encuentro mundo-cosmos. Integra y trasciende la realidad humana y despierta y se une a la realidad total de la cual participa. Por otra parte, Wilber (2007) distingue los distintos niveles de conciencia, las distintas líneas de desarrollo, los estados y los tipos. Las etapas del desarrollo son logros permanentes que siguen una dirección y un orden, vamos superando gradualmente la estructura con la que estábamos previamente identificados. El proceso evolutivo nos irá liberando de esas identificaciones que nos limitan y cada etapa de desarrollo nos abrirá visiones del mundo cada vez más amplias, altas y profundas. Lo importante sería no identificarse con un nivel específico, en vez de ello, mirarlo como objeto para trascenderlo. En cuanto a los estados de conciencia, son más efímeros, nos sirven como estímulos para seguir avanzando, podemos experimentar una comunión y estado de no dualidad, pero eso no supondrá haber trascendido las etapas del camino. Así como no resolvemos los problemas desde donde fueron creados como decía Einstein, tampoco podemos mirar la realidad desde niveles de conciencia que no hemos alcanzados. Desde esta perspectiva, trabajar los estados ampliados de conciencia en educación, sería posiblemente un buen inicio para favorecer niveles superiores. Al respecto, los estados de conciencia vistos desde el observador externo, nos muestran la conciencia en un fragmento y en un momento determinado, y atendiendo a que existen estados que trascienden la conciencia ordinaria, y desde nuestro interés educativo, sin intervención de fármacos u otras sustancias externas para alterarla, es que nos interesa explorar y estimular estos estados ampliados que favorezcan el potencial creativo y a nuestro ser en todas sus dimensiones. La conciencia es un continuo de conocimientos, experiencias, transformación y evolución permanente (De la Herrán, 2006) y no se puede estudiar sólo desde el observador externo, sino que, tal como plantea el Dalai Lama (2006), debería combinarse con una metodología que incluya la experiencia subjetiva. Otros autores tienen distintas denominaciones para referirse a los estados de conciencia, tales como: grados de conciencia, estado mental, estados de atención con lo superior, niveles de amplitud de conciencia, etc. Lo cierto es que por la particularidad inherente a todas las personas, concordamos con que “existen tantos estados de conciencia como sujetos y situaciones” (A. de la Herrán, 2006, p. 104). Liberarnos de los juicios, de los filtros (individuales y culturales) constituye un gran paso para el desarrollo de la creatividad y ésto tiene directa relación con nuestro nivel de conciencia. Las tradiciones contemplativas dicen que vivimos en un mundo ilusorio, irrealista y que justamente nos hace falta despertar a la realidad auténtica como enseñan algunas tradiciones (como el budismo Zen). Aunque Wilber advierte claramente que una práctica como la meditación no lo es todo, que se necesita trabajar la mente y el cuerpo y reposeer la sombra. De allí, que estimular estados internos sea relevante para el autoconocimiento, se necesita enfrentar los propios dragones en nuestro viaje heroico como diría Jung, y se necesita mucho más, ¡poner en práctica nuestros talentos!. Mientras no sabemos quienes somos, lo buscamos fuera de nosotros, a través de la familia, el trabajo, los placeres, las drogas, etc. Es en la dimensión individual e interior donde podemos ocuparnos de nosotros mismos, sabiendo como sabemos que sólo si llegamos al final de ese camino y nos liberamos de toda atadura egoica, se manifestará naturalmente la Belleza del Ser que Somos. Todo lo propio del conocimiento humano es educable, nos plantea de la Herrán, (1998), y los estados de conciencia se componen de conocimientos, experiencias y transformaciones emotivocognitivas. Por lo tanto, educar en conciencia y de cómo ésta influye en los procesos creativos y en el desarrollo personal y transpersonal, es algo a tener en cuenta en la formación de niños, jóvenes, profesores, y formadores de profesores. Cuanto más alto sea al grado de conciencia del docente, mayor será el beneficio en la labor educativa. Es importante la formación en la evolución interior de los educandos, pero primero, en quienes tienen que educar a otros, es decir en el profesorado. Lo que nos ocupa en esta reflexión será proponer una forma de ampliar los estados de conciencia (y ojalá los niveles) a través de algunos estímulos que integren las conexiones mente, cuerpo y espíritu y poder en un futuro práctico, observar en qué medida afecta la labor creativa didáctica de los profesores/as y como diría de la Torre, la polinización de ésta en sus estudiantes. De las estrategias más convencionales para desarrollar la conciencia podemos nombrar: la hipnosis conciente; desarrollo de la conciencia de testigo (perder automatismos, percibir con mayor atención al momento presente la realidad); psicoterapias (cognitivas, constructivas, psicoanálisis, gestalt, existenciales); terapias humanistas y otros caminos (como los espirituales y filosóficos). Afortunadamente, “El Gran Arquitecto del Universo es muy creativo”, y existen muchas vías para transitar el camino evolutivo. Para abordar los estados de conciencia, y de sus facilidades para elevarla a estados mayores y más expandidos, además de lo mencionado anteriormente, existen una serie de prácticas y estudios basados tanto en prácticas orientales milenarias como las artes marciales, la meditación (y sus múltiples formas), yoga, iniciación chamánica, acupuntura, entre otros tantos. Otros diversos estudios occidentales como la psicología transpersonal mencionados; humanismo de la creatividad; pedagogía iniciática; psicología transcultural; vías de control psicosomático (hipnotismo, bioenergética, control mental, etc.) entre otras líneas de trabajo (de la Herrán, 1998, adaptado). Otras vías que complementan el permanente interés de la humanidad por favorecer su evolución interior, son la vía de la música, la biodanza, la programación neurolingüística centrada en la salud y bienestar personal, arteterapia, visualizaciones, vibración creativa cuántica y tantas otras vías posibles. A medida que avance en su camino evolutivo, un individuo centrado, maduro, autorrealizado, verá en cada acción cotidiana, una vía creativa de evolución y de expansión de su conciencia. Observar el sistema de referencia desde el cual se trabaja, brindará al docente mayor claridad para desarrollar su labor, en coherencia a sus objetivos y valores. La didáctica, por tanto, puede fomentar el cultivo y la práctica de vías de evolución, adecuada a cada contexto y en resonancia con cada individuo. Ocuparse de la formación del profesorado en favorecer estados de conciencia constante, llevará a una senda de maduración que nutrirá el camino del docente de mucha creatividad. Desde el modelo complejo evolucionista, un profesor/a que desee conquistar un desarrollo próximo personal y profesional, va a contener múltiples cualidades para ser practicante de su autoconciencia, entre otros: tecnólogo/a, reflexivo/a, crítico/a, autocrítico/a, coherente, indagador/a, generoso/a, virtuoso/a, maduro/a, plenamente consciente y total (A. de la Herrán, 2003). Se piensa que un profesor/a en un estado ampliado de conciencia puede favorecer entre otros aspectos a: Sí mismo. Tendrá una mirada mucho más enriquecida de sí mismo, de sus propios estados emocionales, actitudes y comportamientos; más y mejor manejo de su autocuidado para dar lo mejor de sí (sin estresarse, sin saber qué hacer, sin agobiarse), más y mejor manejo de sus competencias didácticas; etc. Su nivel de relación con los estudiantes: mejora en sus habilidades sociales y de comunicación, mayor concentración a la dinámica de la clase, generación de climas más favorables. Su relación con su entorno: mejora en su participación e interacción pedagógica institucional, comunitaria y planetaria. El mundo ahora mismo necesita a los maestros y a los organizadores de la nueva educación. Un tipo nuevo de educación que no permita desequilibrios de energía, que no tolerará el abuso de energía o de algún otro humano. Un sistema escolar que no esté designado o basado en calificaciones o evaluaciones o sistemas de puntajes o tratando de conformarse con un tipo arcaico de sistema educativo, sino un grupo que prorrumpirá y verdaderamente sacará lo muy bueno de cada uno y del conjunto. La creatividad estará dada en la conciencia del docente para generar y favorecer a través de diferentes vías de desarrollo interior, la contribución a la expansión de los potenciales creativos, la manifestación de los talentos individuales y grupales, la motivación y participación comprometida con la ecología planetaria, la sintonía y conexión con el entorno, en definitiva, crear realidades que contribuyan a favorecer la evolución humana. Algunas estrategias sugeridas para la estimulación interna de la creatividad: Para el trabajo con profesores/as o aquellos que se están formando como tales, se sugiere una metodología con sesiones tipo talleres, donde se promoverá la reflexión de los temas tratados, con una participación activa individual, grupal y colectiva, ejercicios vivenciales en un contexto de respeto y colaboración. Una posible pauta de trabajo sería: presentación tema, ejercicio de motivación, compartir conocimientos y experiencias (zona de desarrollo referencial), proponer aportes teóricos y prácticos (docente-coach), práctica o aplicación, reflexiones, evaluación y posibles proyecciones didácticas. Todas las estrategias y las técnicas utilizadas como ejemplos que se mencionan a continuación, tienen como objetivo general promover estados ampliados de conciencia a través de la estimulación interna del potencial creativo de los individuos y en algunos contextos, de la sinergia general del grupo de trabajo. Estrategias de Autoconocimiento: Rueda de la Fortuna (Autodiagnóstico, Descubrir, reflexionar y compartir Identidad); La Vasija (Identificar debilidades y Valorar talentos); Modelos y mapas mentales (Identificando sistemas de creencias); Trabajo creativo con las etapas evolutivas (Preegoica, egoica, prepersonal, etc.). Estrategias de Conexión interior: Vibración Creativa Cuántica (S. Teppa); Técnicas de Relajación, Técnicas de Respiración, Técnicas de Visualización; Técnica de Reflexión creativa (Dr. De Prado); Meditación con música y armonía corporal, Meditaciones guiadas; Técnicas para transmutar estados negativos, etc. Estrategias para Diseño de Objetivos: Definición de espacio problema; Definición de proyectos; Modelo de Buena Forma y Futuros necesarios (S. Smith); Técnica de Visión en acción (J. Riveri). Estrategias de Comunicación No Verbal: Comunicación conciente/inconciente, Dancing store (Identificar, acceder y aplicar recursos a una situación problema con una postura o movimiento), Dirigir estados emocionales, Técnicas de Rapport corporal, Cambio de historia; Sintaxis somática. Estrategias de Comunicación Verbal: Identificar la Intención Positiva en acciones y situaciones varias, Metalenguaje: Distorsiones y Correcciones del Lenguaje, Juegos de Lenguaje (Metamodelo); Técnicas de coaching (ejercicios para reflexionar, practicar, transitar estados de ánimo, diferenciar hechos y juicios, el arte de preguntar y dirigir, etc.); Dirigir estados emocionales; Patrocinio Individual y colectivo a Línea de Tiempo; Rapport verbal (Identificar y compartir modelos de mundo), Afirmaciones para la Salud; Metáforas terapéuticas creativas; Reencuadre de Vida. Estrategias para Estados Disociados y Ampliados: Disociación V K, Posiciones Perceptuales (Familia, Mentores, Guías), Integración de polaridades (Integración store), Desarmado de creencias limitantes, Modelaje de creencias, Ciclo de cambio de creencia, Observación interna y externa; Técnicas de disociación simple y múltiple, Modelo Soar para potenciar objetivos. Estrategias de Centración Interior: Diseño del Círculo de Excelencia (Ejercicios: 7 hábitos, 7 creencias potenciadoras, 7 mentores); Trazando el Viaje del Héroe, Centración con Arquetipos, Biodanza: Cuerpo, Emoción y Música; Conexión Interna (Sensorialización, anclajes); Centración con niveles neurológicos. Estrategias de Salud y Autocuidado: Trabajo con emociones, Respuesta de Aquietamiento para manejo de estrés (S. Smith); Fórmula de cambio conductual, Proceso de Perdón y Cierre, Afirmaciones personales curativas. Estrategias de Creatividad: Walt Disney (Metaposición: Realista, Soñador, Crítico), Técnica da Vinci (Mezcla de meditación guiada, anclajes, expresión plástica, comunicación metafórica), Ejercicio de creatividad Mozart; Expresión creativa (elaboración de mapas mentales emocionales, valóricos, etc.), Arte integrado de expresión (plástica, danza, teatro, poesía, audiovisuales). Otras Estrategias: Armonización energética (centros de energía o chakras, zonas corporales puntuales, columna, centros nerviosos, glándulas, órganos); Compartir saberes (arte, cocina, cuentacuento, tarot, grafología, reflexología, yoga, centros de energía, otros); Historias de aprendizaje (cuentos cortos, Koan Zen, Reflexiones-pensamientos); Cuadernos de Vida (Diario de sincronicidades, Diario de milagros, Diario de sueños, Diario de conversaciones con tu guía superior); Trabajo de sueños y dramatizaciones; Constelaciones familiares; Rituales para hacer más profundos y sagrados ciertos contextos; Servicio comunitario (colaboración con un bien social o ecológico); Arteterapia; Compromiso con alguna práctica espiritual; Métodos para el trabajo con la muerte, etc. En cuanto a la evaluación de este tipo de estrategias se podría elegir una selección de ellas de acuerdo a la experiencia del guía y facilitador/a y/o algún objetivo del grupo para trabajar en un tiempo determinado y luego se podría considerar lo siguiente: Una evaluación diagnóstica de conceptos a tratar; una evaluación de expectativas del curso así como una evaluación permanente del proceso a través de la observación y retroalimentación. Se sugiere para los participantes un diario de 0 proceso (registro de ideas, insight, emociones, temas y textos significativos, comentarios, imágenes, sugerencias, impresiones, aprendizajes, reflexiones, etc.). Cada aprendizaje compartido puede servir para elaborar un conjunto de estrategias didácticas para aplicar en el aula.

A MODO DE CONCLUSIÓN
Hay muchos aspectos de la realidad que no podrían ser explicados desde la fragmentación de las disciplinas, por tanto, aspiramos a abordar la creatividad y en cómo estimularla y potenciarla internamente desde la mirada transdisciplinar y con un enfoque ecosistémico y complejo evolucionista. En cada etapa y dimensiones de nuestro desarrollo personal, tenemos una manera particular de mirar la realidad. Nos modificamos y trascendemos sus niveles a través de nuestros aprendizajes, del incremento del conocimiento y de mayores niveles de conciencia. Podemos estimular estados ampliados de conciencia para favorecer nuestro potencial creativo integral con diferentes vías o caminos: desde las estrategias más convencionales aportados por la psicología humanista, transpersonal, tanto por algunas prácticas orientales. En el presente artículo, se sugieren algunas categorías posibles como estrategias enfocadas a: Autoconocimiento; conexión interior; diseño de objetivos; comunicación verbal, comunicación no-verbal, estados disociados y ampliados; centración interior, salud y autocuidado, creatividad entre otras. Concluimos que explorar estados ampliados de conciencia que permitan un incremento en nuestra creatividad será un valioso aporte al desarrollo personal, social y planetario.

BIBLIOGRAFÍA
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