jueves, 1 de enero de 2015

BELLAFONTA Y SU CABALLO ALADO por Jaime Yanes Guzmán


Jaime Yanes Guzmán
(Feusud)
Revista Co.incidir 11
Páginas 80-87
Director Luis Weinstein

Este es el link de la Revista Co.incidir
http://coincidirnuevas.blogspot.com/p/coincidir-11.html


BELLAFONTA Y SU CABALLO ALADO

Cuento
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Jaime Yanes Guzmán
(Feusud)
Introducción
Tu tranquila compañía
La noche es bella, sobre todo cuando es encendida por millones de estrellas que como luciérnagas parpadean ocupando todo ese espacio sideral...una noche patagónica fresca con ausencia de nubes obliga a cubrirse.... impresiona por su luminosidad y la inmensidad de sus espacios, sin límites, sin bordes, en constante expansión....me veo en ella...me fusiono con ese movimiento sin cesar. Emerjo sin cesar  como particularidad ligado a la inmensidad, a la matriz global desde donde me integro y me desintegro sin límites en mi naturaleza múltiple y diversa junto a la totalidad cósmica dispersa, irregular y sin sentido determinado.
Soy creatura creada a imagen y semejanza del universo y mi propia naturaleza y mi vida se mantiene en mi vibración con el todo, en mi integración a la naturaleza y su ética erótica respetuosa de la diversidad. Vivo el realismo cosmológico ligado a lo más alejado y diferente,  en  interacción constante con todos los elementos sin reconocimiento de partículas primigenias  como base fundamental de la matriz de mi vida, pero entendiendo que cada elemento de mi ser más íntimo contiene la totalidad del misterioso firmamento. Mi mente, mi lenguaje, mi cosmovisión y las huelas de mi cuerpo son sólo aspectos aparentemente distintos de un mismo todo que se nos muestra auto-existente y que surge del holomovimiento universal,  fundamento primario de todo lo que existe.
En mis aventuras siderales pareciera que fuera desintegrado en viajes sorpresivos por atajos increíbles que me hacen visitar aquellos lugares de donde viene ese hombre americano...todos los hombres....toda la vida...tú y yo. Y como ser de evolución irreversible con sentido de autoconstrucción de nuevas estructuras mentales y corporales para mantener mi equilibrio  a pesar de las perturbaciones caóticas que me estremecen sin cesar, retorno una y otra vez transfigurado, conteniendo esa fuerza espacial que se manifiesta en mis versos...así he sido toda la vida sin saberlo...así fui ayer en tu tranquila compañía.

I.                  Simplemente recrearse
         Irrumpió en una noche patagónica estrellada cualquiera en mis espacios de vibraciones electrónicas…galopaba en un caballo alado variopinto de pisar firme y vuelo sigiloso,  que buscada fusionar las aguas del note y del sur….las tibias y potentes caídas de saltos tropicales gigantescos con las torrentes fuerzas de glaciares que descendían por las montañas escarpadas impenetrables de la Patagonia austral….
         Osadía cósmica de esta mujer guerrera, que en su andar y volar, nubes y tormentas le habrían camino entre  lluvias y violentos vientos que la acariciaban plácidamente. Era ella mujer amazona de otra galaxia…su cabello amielado se agitaba en la tormenta  interestelar que provocaba su paso veloz. Su figura grácil aparecía erguida entre las alas de su corcel….luces azules anunciaban su presencia en su nuevo renacer….era otra ya…sin saberlo.
         Era Bellafonta de cuerpo libre. Insinuaba una voluptuosidad ondulante que resistía los embates de la bestia alada, mujer de forma suave y sedosa, que hacía estremecer a quien la mirase. Parecía de una desnudez lumínica rodeada de espacios rojos y amarillos de otros cuerpos ya cansados. Su talle marcaba  curvas atractivas e insinuantes de tesoros evidentes que llamaban a la consumación paradisíaca de abrazos amorosos. De senos sedosos, firmes y enhiestos blanquecinos que se mecían lascivamente como un bosque susurrante que su túnica transparente no podía ocultar. Sus firmes piernas de bello mármol colorido  eran protegidas con pétalos de flores patagónicas….y sus labios frutales traían al recuerdo los sabores de la selva amazónica….
¿De dónde emergía tan súbitamente esta viajante de los espacios misteriosos de mundos desconocidos?
Era una imagen que desafiaba la realidad….su bello cuerpo se reflejaba en los espejos espaciales como un fractal de miles de colores fragmentados como el anochecer austral y de contornos aproximados a sí misma…que se refugiaba en la nada originaria, surgiendo de esos espacios y tiempos que la contenían en forma de elementos imperceptibles.
Se había sumido de nuevo en la materia obscura energética generadora de todo lo que existe. Necesitaba renacer…recuperar su identidad tan violentamente traicionada….buscaba con ansiedad aquellas ondas imperceptibles de luz  que pudiesen transformarla. Bellafonta clamaba por recuperar sus equilibrios perdidos entre las sinuosidades máximas de su vida. Quería el azul de su juventud arrebatada tan inesperadamente, deseaba por primera vez las incertidumbres propias de la vida en desarrollo imposibles de predecir, pero de cierta estabilidad por construcciones de visiones comunes….
Su caballo alado indomable…que volaba con la fuerza de sus propios impulsos…iba creando en su correr manantiales de aguas fresca que calmaban la furia del fuego enardecido de la Amazona. Ella no dudo en aceptar el derrotero trazado por su corcel y se sumergió en aquellos lugares de energías obscuras de intensa gravedad, donde el espacio y el tiempo asume curvaturas infinitas y nada queda igual a como era antes. Asumía así el desafío de comenzar de nuevo…simplemente de recrearse….de reconfigurar su vida…

II.               Reconstruida en  profundidades de sí misma
Visitó profundidades de aquellos lugares en donde, para su sorpresa,  ni la luminosidad ni su mirada sagaz y de adaptabilidad de su inteligencia podían escapar. La universalidad de la arquitectura lógica de su pensar cósmico la fundió a través de sus redes multidimensionales inconscientes con esa aparente eterna obscuridad.
Bellafonta angustiada, en apariencias,  creía desintegrarse en ese viaje estremecedor a las densidades de su ser. Desorientada buscaba aferrarse desesperadamente a lo que entendía era su vida. Pero aún no comprendía que en este fugaz encuentro con su interioridad, abriría, si ella quisiera, nuevos procesos lógicos y emocionales que podrían recrearla. Frente a sí misma se abrían combinaciones multidireccionales que su inconsciente nunca antes le habían revelado. Ella no sabía que emergía la posibilidad de diálogos inéditos con los secretos de su yo que aún permanecían oculto y que objetaba y refutaba su andar reciente. Se había transformado en viajera de sus propias intuiciones, en su propia arquitecta  de una navegación sorprendente que la desafiaba a recorrer mundos recónditos, ocultos hasta ahora por su mente en su viejo vivir ya destruido.
Ingenuamente esta guerrera pretendía rehacer el camino a sus profundidades ya superadas. Creía haber encontrado lo que se le había arrebatado tan dolorosamente. Pero aún no comprendía que de esas interioridades no se puede salir por la misma puerta. Ya había traspasado los bordes de la obscuridad, estaba atrapada en sí misma…aumentaba la consistencia de su nuevo espacio crispando las nuevas luminosidades inteligentes que ahí se generaban…presionando su propio centro en creación incesante. Bellafonta se sentía engullida por sus  dolorosas contradicciones….esa lucha en las profundidades de su obscuridad entre lo que fue y las promesas de un futuro sin señales de certezas, pero con arduos caminos por recorrer como la vida es en verdad…
Desintegrada en sus angustiosas y antiguas formas de entender su propia supervivencia….revoloteaba con su caballo alado buscando las salidas a  su nueva vida con lo que creía que eran las luces perdidas encontradas. Sus energías eran distintas…su luminosidad se había potenciado y nuevas fuerzas la invitaban a vivir, sin saber aún, de otra forma. Bellafonta no sabía que no saldría igual de esas profundidades…que había sido reconstruida de materiales distintos…que se encontraba a distancias siderales de lo que había sido.

III.           Una nueva manera de ser
El caballo alado con impulsos galácticos logró liberarse con su bella cabalgante de las fuerzas gravitatorias del espacio y de las obscuridades del tiempo que la envolvían. Era como si billones de años se hubiesen desintegrado y su vida aguerrida se reciclara con potentes energías, reconstruyendo así su valiosa corporalidad y su mirada de futuro.
Había sido reconstruida por la lógica intrínseca de la propia naturaleza, manteniendo su organización sistémica pero cambiando las regularidades que fijaban el  nuevo transcurrir de sus sucesos. Emergían en este andar distinto nuevas contradicciones que la empujaban  a penetrar en el futuro, en la esencia de los nuevos tiempos que se le insinuaban provocadoramente. Eran las complejidades de las formas reales-virtuales de la vida que le insinuaban caminos sinuosos como selvas o bosques casi impenetrables del norte o del sur de nuestro hemisferio.
Su cuerpo tampoco era el mismo. Empezó a vivir la danza cósmica ardiente generada por la lluvia de energías que recibía del nuevo espacio donde habitaba. Su cuerpo se agitaba con su conciencia universal que la hacía entender su propio origen enmarcada en una nueva ética cósmica. Amaba el todo en su eterno transcurrir y cambiar…en su ausencia de bordes limitantes….en la posibilidad de su reconstrucción permanente de nuevas pasiones.
Había cambiado también los gritos amorosos de su cabalgar inicial…buscaba  nuevas comunicaciones para satisfacer el placer de todos sus sentidos que superaran las viejas inhibiciones que la oprimían, encontrando  novedosas comuniones que la acercaron provocadoramente a  aquel azul perdido de su voluptuosidad  juvenil. Su deseo se materializo sorpresivamente como en un juego de azar surgido sorpresivamente en los espacios celestes no como un simple placer inconsciente, sino una satisfacción de las ansiedades de su cuerpo re-fortalecido en la profunda opacidad controlado por su mente, por su yo consciente. Había renacido de las profundidades de su ser con un erotismo moral desconocido para ella, que acercaba a Bellafonta a su realización espiritual, a encuentros amorosos teniendo como lecho la inmensidad sideral, en una conjunción para el bienestar simultáneo de su alma, espíritu y cuerpo. Encontró el éxtasis de un  hermoso enlazamiento sicalíptico, un cautiverio con toques delicados y suaves del bien hacer el amor superior a la simple razón, de una nueva manera de ser más allá del autoritarismo varonil o de prejuicios lacerantes de su libertad.
Había surgido en sus ansias de amar diversos juegos sensuales que encendían la totalidad de sus sentidos en intensidades amorosas desconocidas, generando convulsiones lujuriosas, deleitables provocadas por los olores florales de sus cuerpos que ansiosamente buscaban nuevos vaivenes penetrantes con estrategias de deseos irresistibles de una seducción sin tibiezas  que como cuentos fantásticos de viajes siderales, reproducían bellas obsesiones mentales en sueños que los acercaban a somnolencias desconocidas. Ahora amaba de manera distinta y el erotismo, como inmensidad patagónica llena de amor por la totalidad se le aparecía como una natural y tierna lascivia antes desconocida.

IV.           El espíritu cósmico
Su nuevo estado le parecía un círculo vicioso. Los viejos caminos se le aparecían persistentemente como sombras furtivas que la encadenaban al pasado tormentoso de celdas ya conocidas. Los sucesos de su ayer seguían atormentándola y la invitaban a re-andar lo ya conocido como única alternativa, como si nada hubiera sucedido. El temor  la acechaba cuando se preguntaba cómo organizar su nueva vida con estos nuevos materiales que la hicieron renacer. ¿Pero no era efectivamente otra? Con temor por lo que sentía, debilmente dirigía con riendas que se estremecían a su veloz caballo para que la acercaba otra vez a sus orígenes primarios. Estaba hecha de energías primigenias que la impulsaban a una existencia llena de caminos diferentes. Bellafonta se alejaba de su nuevo desafío. Le pareció en un comienzo como algo novedoso entender su entendimiento, percibir sus percepciones…. transformarse definitivamente en una descriptora de su ingenio, para trazar su propio caminar con felicidades distintas…para refundar su propia experiencia…disuelta tan violentamente en ese pasado  que buscaba ocultar y que la empujó a esos vuelos a parajes espaciales ocultos.
Estaba a las puertas de  enfrentar una verdadera revolución en su vida….pero Bellafonta dudaba….¿Sería capaz de salir victoriosa de este nuevo desafío que el amor la llamaba con furia delicada recordando los humores cósmicos consumidos? Siempre lo insólito nos transforma en aprendices de lo desconocido…en principiantes de lo extraño que lo vemos en los inicios como algo sorprendente…como un intruso que altera la tranquilidad conseguida en la rutina odiosa de tantos años…. pero eran las nuevas barandas de su vida las que aparecían, y que la intimidaban…las que la sostendrían en su auscultar permanente de su interior con ojos  curiosos,  indagadores….pero que no se atrevía a coger.
¿No se habían cuestionado las confianzas pactadas en el pasado? ¿Las intensas noches del amor remoto no se habían alejado? ¿No embrutecían  esas jornadas estresantes que sustituyeron las pasiones iniciales? Ya las uniones armoniosas no existían y ese agotamiento distendido de cuerpos y almas ahítas de placer se habían trastocado en momentos de insatisfacción, de cansancio, aburridos de  fastidio…ya no existía esos momentos de detumescencia angelical donde los efectos de los placeres iban desapareciendo plácida y lentamente. Se había transformado en una rutina más… obligada por los acuerdos establecidos en las leyes de los hombres….Qué dolor más profundo…ya nada era igual! ¿Dónde había quedado la felicidad concertada? Porque volvía a ese pasado tormentoso, borrascoso, injurioso? Porque rechazaba el azul de lo nuevo tan intensamente vivido en vuelos cósmicos por universos paralelos? Donde estás hoy día Bellafonta?

Espacio cósmico azul, 2011

8 comentarios:

Jaime Yanes Guzman dijo...

Este cuento es sólo un borrador... será levemente modificado en algunos contenidos y su final...

Vivian Sandoval dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vivian Sandoval dijo...

Estoy impaciente esperando el desenlace.

Jaime Yanes Guzman dijo...

Quizá febrero sea el mes del desenlace....lo mismo en Agujero de gusano...

Jaime Yanes Guzman dijo...

Con esta fecha corregí el original...

Jaime Yanes Guzman dijo...

No hay desenlace aún... el viaje de Bellafonta sigue sin destino cierto, sin puerto de arribo?

Jaime Yanes Guzman dijo...

No hay desenlace aún... el viaje de Bellafonta sigue sin destino cierto, sin puerto de arribo?

Jaime Yanes Guzman dijo...

No hay desenlace aún... el viaje de Bellafonta sigue sin destino cierto, sin puerto de arribo?

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