martes, 23 de julio de 2013

“Método Implexo: la educación transdisciplinaria de sujetos complejos en tiempos de crisis“ xMaría Teresa Pozzoli



‎"Una sociedad crece bien, cuando las personas plantan árboles, cuyas sombras saben que nunca disfrutarán..."

Por María Teresa Pozzoli


I.                   Ideas Introductorias:  el rechazo intuitivo del Modelo

Un periodista una vez le preguntó a Borges si tenía algún consejo para la juventud, y Borges le respondió con una única palabra: desistir. Las movilizaciones de los estudiantes en Chile, abogando por un aumento tanto del financiamiento como de la democratización en el acceso y funcionamiento de la Educación Superior, es lo que han estado haciendo…desistir de este modo de hacer las cosas, y de este modo de pensarlas. Estos muchachos, inquietos, maduros y conscientes de un destino poco promisorio, no han cesado de rechazar las medidas cosméticas que les ofrece el gobierno. Sus acciones creativas -incluso a los adultos y a los escépticos-, nos han permitido desenterrar las utopías.

Pero, las movilizaciones de ciudadanos están ocurriendo en el mundo entero, generando desconcierto en la clase política que se ve enfrentada en sus errores y manierismos. Descontento, hartazgo, indignación, expresan el rechazo a un Modelo “que no da más”,. Estamos frente a un proceso transversal de irrupción de temas ciudadanos en la agenda pública, dando cuenta de la incapacidad de la clase política para re-pensar el mundo y gestar las condiciones para una vida ‘buena’ y sustentable.                                                      Si bien, ninguna de estas ideas son nuevas, atravesamos un momento histórico en el que las ideas se expresan en acciones cada vez más colectivas. Este rechazo es intuitivo respecto de este modo de existir de nuestra Civilización. Si bien, este es un tema de la macroeconomía, de las finanzas internacionales, de los sistemas de representación política, también lo es de los límites de nuestra propia conciencia, en base al reconocimiento de nuestra participación en el Ecosistema. Este estado de cosas exige implementar desde el ámbito educativo, un proceso de construcción de la ‘ciudadanía global’ que nos implica el reconocimiento de una trama de complejidad.

En mi generación, en la década del ‘70  creímos que las oportunidades del cambio se restringían a la conquista del poder de gobernar, siendo prejuiciosos sobre toda ideología que contemplara soluciones mediante mejoramientos en la esfera de lo individual. Todavía a muchos les cuesta creer que los pequeños cambios en nuestras costumbres, estilos de vida, pensamientos, sentimientos, pueden sumar a una masa crítica. La experiencia nos muestra que la implementación de prácticas educativas innovadoras pueden favorecer el cambio civilizatorio que hace falta. La Agenda 21 del Programa de Naciones Unidas –ONU- sostuvo que la participación de la sociedad civil, de la gente común, es imprescindible para avanzar hacia la sostenibilidad. Se requiere desarrollar un esfuerzo sistemático y progresivo para desarrollar una cultura de la sostenibilidad, como un objetivo clave de los diseños educativos para la formación de ciudadanos y ciudadanas globales. La era planetaria que describe Morin, se requiere de personas preparadas de manera universal, con una formación universitaria que vaya más allá de las especializaciones cerradas, de las monoespecializaciones. Para ello, “…se requieren estudios que hablan de saberes diagonales que permitan captar los procesos interculturales donde se forman las identidades híbridas de este fin de siglo” (García Canclini, 1990). Este rasgo, a su vez, permite apoyar la autoconstrucción de los sujetos, desde el descubrimiento de identidad-es diversas respecto de la propia identidad.

Estas realidades nos llevan a considerar el carácter sistémico de los problemas y de las soluciones, dadas la estrecha vinculación de los problemas que se refuerzan mutuamente al adquirir un carácter global, lo que exige un tratamiento igualmente global. Este es el lenguaje del Pensamiento Complejo.


II.                Características del ‘Método Implexo’

Nos disponemos a describir de modo sucinto, la propuesta de un Modelo de Intervención Educativa, ‘Método Implexo’ orientado a promover una progresiva transformación de la matriz actitudinal de los sujetos previamente dañados por el contexto tóxico de pertenencia. Pero, ¿cómo surge el  nombre ‘Implexo’?.

Mi experiencia de acompañamiento de grupos en Educación Superior que se introducen en la práctica reflexiva del Pensamiento Complejo muestra, que el contacto con este tipo de pensamiento induce a un estado espiritual que no es solo de perplejidad sino también la excitación. La emocionalidad producida por tomar contacto con algo que nos sobrepasa en nuestra dimensión individual, nos sorprende y sobrecoge, provocando un estado parecido al despertar. Paul Valéry denominaba a este estado implexo. De hecho, mi modelo de trabajo se llama “método Implexo” (del latín, enlazamiento) entendiéndolo por su capacidad de inducir el sentir, reaccionar y el hacer, el comprender y el resistir de un sujeto que desde la práctica de reflexividad intenta recomponer sus habilidades y orientar sus pensamientos en una búsqueda de sentido. Los módulos y recursos para la implementación del Método considera los siguientes ejes de trabajo.

1.      Des-sujetar sujetos, educar una ‘ciudadanía global’

La necesidad de multiplicar los resultados, indica que es necesario aplicar este Modelo en primera instancia en la formación de profesores y profesionales de la salud. Estos son los ámbitos disciplinarios en los que acumulamos experiencia en el Instituto: 8 años con futuros profesionales de la salud, y más de una década formando futuros profesores. Esta orientación de los esfuerzos recoge la pregunta estratégica hecha por Edgar Morín; “¿quién educará a los educadores?”. Construir ‘ciudadanía global’, significa promover la ampliación de las conciencias de quienes ocuparan roles sociales y profesionales multiplicadores del cambio, sean profesores, médicos, psicólogos, asistentes sociales, empresarios, madres o padres. Dicho de manera muy simple, es necesario remecer, remover los obstáculos de la conciencia para activar las posibilidades de su ampliación, es decir: des-sujetar a los sujetos. Sin duda, esta expresión guarda una paradoja. Este conocimiento se logra al deconstruir, problematizar la realidad que se vive, lo que resulta develador de los supuestos del paradigma previamente internalizado, instalado en la propia vida.

Educar la ‘ciudadanía global’, conlleva la exploración y fortalecimiento de una ‘matriz actitudinal en el sujeto que se describe de la siguiente manera:

·         “Ser consciente de la gran amplitud del mundo y tener un sentido de su propio papel como ciudadano del mismo, con sus derechos y deberes.

·         Sentirse indignado frente a cualquier injusticia social.

·         Respetar y valorar la diversidad como fuente de enriquecimiento humano.

·         Responsabilizarse de sus acciones.

·         Participar, comprometerse y contribuir con la comunidad en una diversidad de niveles, desde los locales a los más globales, con el fin de lograr un mundo más equitativo y sostenible.

·         Conocer cómo funciona el mundo a nivel económico, político, social, cultural, tecnológico y ambiental con la voluntad constante de búsqueda y análisis de información.).

La matriz actitudinal de base contenida en esta ‘ciudadanía global’ se orienta a que los Sujetos puedan acentuar el ser  Amables (‘amable’, significa ser potencialmente amados), orientados por valores tales como Responsabilidad, Curiosidad, Comprensión, Diálogo, Autogestión, Pasión, Acción Comunicativa[1], Empatía, Esperanza, Cuidado, que llevados a la experiencia educativa con Otros, contribuyen a gestar una Reforma del Pensamiento, indispensable para enfrentar estos problemas planetarios.


2.      Forjar una sujeción consciente de los sujetos al contexto

El sujeto es parte del entramado en el que convergen 2 nodos problemáticos, que determinan el contexto en el que viven los jóvenes de hoy.

Debemos partir por considerar, que no todos nuestros jóvenes son parte de la expresión juvenil más movilizada y consciente, que formaban parte de aquella imagen de miles de jóvenes marchando por las avenidas de Santiago, y resistiendo en las tomas de los colegios. Existe una gran masa de jóvenes que están inmovilizados. Esto nos lleva a considerar dos grupos de problemas: uno,  de orden global (en tanto, tipo de pensamiento dominante que está en crisis), y el otro, de orden local (referentes a ciertos rasgos de nuestros jóvenes, quienes son los depositarios de este Modelo Educativo en crisis). Dos ejes de problemas que se superponen y se entrecruzan de orden global y de orden local. Suele ocurrir que estamos sujetados al contexto, pero no lo sabemos o no sabemos por qué. Revisemos estas sujeciones.

En el de orden global, hallamos: pobreza, crisis de las instituciones políticas (que afecta al trasvasamiento generacional), religiosas, falta de equidad del modelo, violencia y discriminación, adicciones, cesantía, daño climático; y en el local: problemas de ‘sentido existencial’ y de motivación de nuestro jóvenes. En ellos, constatamos: actitudes de descreimiento, desconfianza de todo lo que provenga de la clase política, abstención de participar (que también afecta al mundo adulto) –tomemos en cuenta el resultado de las últimas elecciones municipales- lo que tiende a enceerrar el problema en un verdadero cuello de botella.

Muchas veces hallamos en el contacto con la subjetividad juvenil, lo que Giorgi llama la psicología de un  ‘sujeto sometido’.  En los casos más extremos, actitudes lindantes al ‘desgano vital’, con síntomas que muchas veces expresan rasgos depresivos. Atendiendo a la des-motivación de muchos de nuestros jóvenes podría responder a lo que Edgar Morin afirma: que el saber simplificado, definido por el formato de nuestros contenedores disciplinarios y de nuestras mallas curriculares, es un saber impartido fragmentariamente, pensado y actuado por personas con cabezas escindidas, “que no brinda ningún interés y, que, no es fuente de sentido para los jóvenes de hoy”. Cuando explican el porqué de este desgano dicen sentirse ‘maltratados’ por la Cultura. La concepción del Funcionalismo, permea nuestra experiencia educativa, y circula mediatizado a través de las relaciones interactiva que sostenemos. Estos condicionamientos, o generan reactivamente ‘rechazo’ o, una ‘asimilación pasiva’ y poco consciente de las limitaciones inhibidoras de nuestro desarrollo integral, que están instaladas en nuestros grupos de pertenencia. La cultura que generamos, está determinada por este Modelo Económico y Cultural tóxico, podría explicarse por sus ‘pobrezas’.

Fromm afirmaba, respecto de que no hay una sola ‘pobreza’, sino tantas ‘pobrezas’ como necesidades tengamos insatisfechas, o sean insuficientemente satisfechas. Aquí, se hace presente el tema de las necesidades de los jóvenes que sienten insatisfechas, o satisfechas por satisfactores violadores, como se describe en el Modelo de Desarrollo a Escala Humana (Elizalde, Hopenhayn, Max Neef). Salvo el selecto sector de los jóvenes más movilizados, muchas veces, se muestran en las clases, en una actitud pragmática de hacer lo mínimo para aprobar la asignatura, y espontáneamente indiferentes a los temas de nuestra historia reciente que han incidido en su identidad actual.

Este Método se fue gestando de una manera estratégica y espontánea, respondiendo a la pregunta:  ¿ qué es lo mejor y lo novedoso que podamos hacer con los elementos que contamos en esta situación ?, con estos sujetos, con este grupo, y que en esta Cultura que secretamos, tiene estas particulares características individuales y de relación, que tienen este nivel de formación previa, que refleja estas patologías sociales, que son una expresión emergente de esta cultura, de este tiempo y de este tipo de sociedad ?.

Es necesario ampliar la conciencia que tiene el sujeto de estos condicionamientos de sus pertenencias al Contexto, y que el sujeto una vez que reconozca sus ataduras, puede asumir y elegir sus sujeciones. Para ello es necesario ciertos reconocimientos de las limitaciones de la conciencia.

a)    

  “Lo que pasa, no sólo pasa afuera de mi….”

Lo que sienten muchos jóvenes es que la vida les pasa por ‘afuera’.

Uno de los aprendizajes a los que lleva incorporar el Pensamiento Complejo pasa por la necesidad inicial de corregir esta capacidad externalizante del paradigma, conectando las ideas con el mundo interior con la búsqueda de los imaginarios, en la búsqueda arqueológica de las motivaciones que pueden incentivar al ‘sujeto histórico’, a ser un protagonista-observador-transformador de su realidad. Este tránsito es recorrido mediante el trabajo deconstructivo de la propia biografía, que se realiza mediante ejercitaciones específicas de tipo grupal, e individual, y mediante la confección de un Portafolio La construcción del Portafolio en el racconto del trabajo de auto-observación que el participante confecciona a lo largo de todo el proceso de trabajo reflexivo y problematizador.

b)      Educar para des-aprender

Trabajar con la contradicción, nos llevó a incorporar al Método, lo opuesto a lo realizado por la educación de mirada funcionalista., de ahí la importancia del des-aprender.

En esta tarea se requiere de cierta valentía a la hora de asumir la necesidad de desconfirmar la  organización de nuestros conocimientos, que ha sido ‘instalada’ en nuestra subjetividad por las monodisciplinas. Esta práctica reflexiva Y problematizadora, conlleva des-sujetar el ojo educado desde la reducción de lo Complejo. En este proceso es necesario, reflexionar-deliberar-aprender a desobedecer. Deconstruir las legitimidades de los procesos de influencia educativa, familiar, religiosa, político-histórica, en los que el sujeto en cuestión ha sido objeto.

c)      Organizar el conocimiento y las ideas desde la transdisciplinariedad

Este es el lenguaje que comprender y atender las problemáticas humanas”, La Transdisciplina articula la multiplicidad de dimensiones que emerge en el nodo multicausal de la Complejidad. Sin embargo, la transdisciplina nos coloca en el terreno de la contradicción, lo que nos lleva a trabajar con la herramienta reflexiva de las Paradojas.

Donde aparece la transdisciplina, aparece la contradicción, la ambigüedad, la metáfora…y desaparece lo unidimensionalizado, y nuestra razón se ve colapsada, se desorganiza. La metáfora es tran- slógica y genera lo que en Psicología se llama ‘disonancia cognoscitiva’; esta disonancia se utiliza en el ‘Método Implexo’ como recurso reflexivo, es un material de trabajo deconstructivo.

d)      Trabajar con la contradicción

Reconocer y enfrentar las contradicciones, que previamente se han negado o evitado, es un gran avance para el sujeto sujetado que busca avanzar en su des-sujeción. Las contradicciones van emergiendo a lo largo del proceso, se aprende a mirar lo aprendido y a pensar en el propio pensamiento (cibernética de segundo orden), Con ello, se conforman concomitantemente nuevos pensamientos, con la organización de nuevas articulaciones de ideas, de asociar lo que no tenía supuestamente relación, el mundo, la cultura, el sufrimiento del Otro, y mis pensamientos, sentimientos, voluntades. El Sí mismo,  lo Otro, lo diverso, toma cuerpo como lo que se le opone o desconfirma.

e)      Aceptación de la Ambigüedad; el uso de la Paradoja

La aceptación de la ambigüedad que se ha convertido en una de las  categorías estético-ontológicas que sustentará la transformación en este milenio. La realidad adopta así, un carácter bifronte que es el rasgo por excelencia de la realidad que contiene la ambigüedad. Necesitamos educar una subjetividad que la reconozca -sin desorganizarse-. Se requiere de Educadores caracterizados por ser portadores de una forma diferente no solo de pensar, sino ser poseedores de una sensibilidad que impulse a hacer posible otra manera de educar y de convivir.

f)        Enfrentarse a dilemas morales; el sujeto frente a la Paradoja

Enfrentarse a las Paradojas, nos lleva a advertir que es posible resolver constructivamente dilemas morales que acompañan en el tránsito del crecimiento humano.

Sin embargo, sobre el uso de la metáfora que encierran las paradojas, Jung afirmaba que por su intermedio es posible tomar contacto con las realidades humanas más profundas, y que es en la paradoja donde está guardado el símbolo. En el símbolo se reconoce la ‘gramática generativa’ chomskyana que tiene la capacidad de traducir un lenguaje en otro. El símbolo tiene esta capacidad, por ello se lo utiliza desde su función ilustrativa y traslativa entre diferentes dominios de significados.

g)      el Arte como herramienta de transformación

El Arte nos enfrenta a un material de movilización inigualable para activar este proceso deconstructivo. Tanto la paradoja como la metáfora son la licencia fundamental de la poesía libertaria porque tienen la misión de desestructurar, de provocar y sugerir, de despertar y remover, de conmover e inquietar lo estatuido. Por ello, su presencia constituye un reto para nuestra limitada facultad de discernimiento. No obstante, dada su utilidad educativa favorece los procesos metacognitivos que pueden alcanzarse con el ejercicio reflexivo, permitiendo acceder a la deconstrucción de los significados primitivos que posibilitan una comprensión más amplia, es decir, la ampliación de la conciencia. Esta es una de las bondades del uso del Arte en el trabajo educativo.

El Arte puede definirse como una vía de expresión de nuestra conciencia, en el que podemos re-constituir, expresar o reconocer nuestra interioridad. El Arte es una vía de conexión entre el corazón del mundo y el corazón del ser humano. Se convierte en un instrumento de conocimiento para indagar de manera esclarecedora en el universo que nos rodea y, fundamentalmente, en la complejidad humana. Contribuye a los nuevos paradigmas, porque postula una visión del cosmos como un fluido en el que todo está interrelacionado, ‘transdisciplinado’. Consideramos que, en consecuencia, todo Arte y todo escrito transdisciplinario contienen una esencia holográfica en correspondencia con un universo en el que la más ínfima parte contiene el Todo.
El trabajo con expresiones del Arte (música, cine, teatro, baile, poesía, escultura, pintura) permite el descubrimiento interior con ejercicio de una (nueva) sensibilidad que estuvo atrapada. El Arte puede definirse como una vía de expresión de nuestra conciencia, en el que podemos re-constituir, expresar o reconocer nuestra interioridad. Es una vía de conexión entre el corazón del mundo y el corazón del ser humano, que se convierte en un instrumento de conocimiento para indagar de manera esclarecedora en el universo que nos rodea y, fundamentalmente, en la complejidad humana. Contribuye a los nuevos paradigmas, porque postula una visión del cosmos como un fluido en el que todo está interrelacionado, ‘transdisciplinado’. Consideramos que, todo Arte y todo escrito transdisciplinario contienen una esencia holográfica en correspondencia con un universo en el que la más ínfima parte contiene el Todo, aquí hallamos la presencia de la mirada de la Complejidad.
Aquí nos enfrentamos con un problema que nos confronta con las organizaciones en los que se hace ‘Academia’. El paradigma que cultivamos hace que nosotros los educadores, los académicos, veamos con recelo, y hasta con cierto desprecio que el discurso académico se presente articulado al Arte. Por ejemplo, vemos la manera en que se aprende metodológicamente a escribir, mediante la utilización de un lenguaje de neutralidades. El discurso académico para que sea legítimo, ‘científico’, tiene que estar desprovisto de subjetividades, de relativizaciones, de metáforas y de licencias literarias. Cuanto más abstracto, neutral, cuanto más desvinculado de las pasiones, mejor está escrito. Pero el verdadero lenguaje transdisciplinario es el lenguaje del Arte.

h)      Lenguaje integrado de las Competencias Educativas y de los Derechos
El Arte, como parte de lo Transdisciplinar es parte indispensable de un modelo educativo que promueva una ciudadanía global que es necesario promover en las nuevas generaciones, en la que el ‘aprender a HACER’ (según las competencias exigidas por el Modelo Neoliberal), no ha de estar desconectado del ‘aprender a SER’, junto al ‘aprender a CONOCER’, y el ‘aprender a VIVIR JUNTOS’, en donde adquiere relevancia la ‘cultura de los Derechos’ y las prácticas sociales de la Memoria.



En esta Propuesta de Trabajo, promovemos las actitudes de un ciudadano global para lo cual es necesario RE-DEFINIR el concepto de Derechos Humanos que también ha sido unidimensionalizado por la razón positivista. Los DD.HH., no pueden pensarse separados de la ECOLOGIA, conforman el ‘unitas múltiplex’ de la ciudadanía global. De esta conjunción  depende  la recuperación de la relación sagrada con todas las expresiones de lo vivo -de la expresión de lo multiverso y de lo diverso-, con la Naturaleza, y con el desarrollo de nuestra Espiritualidad, instancias que conforman la subjetividad del sujeto al interior de una verdadera ‘cultura de los Derechos’. Es necesario re-definir el concepto de ‘derechos humanos’, expresión que siento ‘simplificada’, en tanto los ‘derechos’ han de ser referidos a lo vivo, y no sólo a lo humano, en tanto le cabe a cada expresión de lo vivo, una dignidad que ha de ser defendida.

i)        Forjar otra manera de hacer docencia y de vivir
Estos son temas que suelen estar ausentes de la formación de los profesores, de su proceso formativo y de sus reflexiones. En algún momento tuve que asumir la pobreza de mi formación inicial, cuando asumí que no podemos hablar de educación separadamente de los temas de la salud, y que esta des-integración es sinónimo de enfermedad.
En términos de mi Modelo de Trabajo educativo, los pensamientos del docente, necesariamente, han de presentarse de la mano de las emociones –lo que derriba uno de los mitos educados en el Positivismo, que cuanto más ‘neutral’ y aséptico mejor… que no hay expresar emociones, que es de mal gusto, mejor es la inflexión británica, distante, impersonal…
En este Modelo de Trabajo, el Docente, halla en su hacer también un espacio de permanente aprendizaje, una ocasión de re-fundarse como sujeto integral y comprometido con una Cultura de los Derechos. Porque en este Modelo hay una manera diferente de vivir. Está en juego una versión de sí mismo, diferente. Es un pensamiento y una emocionalidad para vivir una vida con mayor sostenibilidad[i]. Con una ‘ciudadanía global’, es posible una vida más ‘amable’, en relación a Si Mismo y a los demás seres vivos. Por esto también una ‘cultura de los derechos’ y una práctica reflexiva de la Memoria, es también un tema de la salud y un tema de la Ecología



j)        Educación con Espiritualidad y del contacto con la belleza
Ken Wilber consideraba que era necesario en la educación generar la capacidad de unir lo científico con antiguas tradiciones. Con él, sostenemos que el reconocimiento del Espíritu es la culminación de un proceso de desarrollo que pasa por una serie de fases, que van desde lo preconvencional –prerracional o egocéntrico–, a lo convencional,–racional o etnocéntrico, con la posibilidad de acceder al final del proceso a lo post-convencional, holístico o global-universal, asociado con el desarrollo de la Espiritualidad.
Se trata de una escala progresiva también descrita por los teóricos del Desarrollo Moral, Piaget y Köhlberg. El hecho de alcanzar los niveles post-postconvencionales poder alcanzar la integración y la armonía.
Recuerdo a Nicolescu, quien afirmaba que la práctica de la transdisciplinaridad implicaba un cambio espiritual equivalente a una conversión del alma.
En esta propuesta hay una estética que tiene efectos significativos, pues  ¿Cuáles serían las experiencias sublimes?, sino aquellas que tienen un poder formativo sobresaliente, que se graban en la memoria afectiva como un verdadero hito en la vida, y son indelebles a pesar del paso del tiempo ?.  El Tao afirma: “…lo que no tiene nombre es el principio de todos los seres, y se identifica con el profundo misterio, justo allí donde está la llave de transformación de todos los seres”.
El arte es una vía de enriquecimiento interior que tiene una estrecha relación con la espiritualidad. “Lo inefable”… es algo de lo que somos capaces los seres humanos, entonces el alma se abre y se entrega a inexplicables y profundos procesos en los que interviene el vértigo de la creación, la fascinación por la tarea, el sobrecogimiento frente a la belleza de lo creado, la sutileza, la ternura, la delicadeza, lo pequeño, lo a veces inadvertido… pueden ser la llave que permita el acceso a lo más conmovedor que guarda el ombligo recóndito del Universo.
Mediante la implementación de Recursos y Módulos, cuya descripción acotada excede el objetivo de este escrito, el Método Implexo se propone enseñar la condición humana.. El sujeto educativo, ha de tener al mismo tiempo, conciencia de su identidad compleja y  de su identidad común a todos los demás humanos, y de compartir un mismo destino con otras especies animales. La comprensión mutua entre humanos, tanto próximos como extraños, es vital para la Reforma del Pensamiento en función de un modelo de convivencia sustentable.
Termino con un poema:

“Escojo crisantemos al pie de la haya,
y contemplo en silencio las montañas del sur;
el aire de la montaña es puro en el crepúsculo,
y los pájaros vuelven en bandadas a sus nidos.
Todas esas cosas tienen una significación profunda,
pero cuando intento explicarlas
se pierden en el silencio”.

PD: todos estos contenidos están contenidos en el libro: “Arte, belleza y espiritualidad, desde el Pensamiento Complejo”, recientemente publicado por el Centro del Diálogo entre Civilizaciones, Coquimbo, Chile, en diciembre 2012. Interesados comunicarse a: mariateresa@institutopensamientocomplejo.org o mariateresa.pozzoli@gmail.com
En Facebook: Arte, belleza y espiritualidad.



[1] Nos referimos a la idea de racionalidad comunicativa de Jurgen Habermas, como forma de entendimiento en cuanto a su posibilidad de construir un consenso social en torno a ciertos principios que hacen a la posibilidad de convivencia.






0 comentarios:

Publicar un comentario

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Powered by Blogger