viernes, 19 de octubre de 2012

Herencia


Soy hijo de las máquinas de escribir y las utopías,
aquellas que estremecieron el mundo en los sesenta,
soy hijo de Camilo Cienfuegos,
del Che, de Fidel, de Ho Chi Min,
del Mayo francés y de Salvador Allende.
Soy hijastro también de las grandes derrotas y frustraciones
a que nos llevó un proceso que no puso siempre
al hombre y a la mujer en el centro principal de su creación.
Hoy día me levanto de nuevo con fuerza de titán,
como hijo de mis propias experiencias
en la búsqueda de la nueva utopía
que en la época actual libere 
al ser humano de sus cadenas de miseria,
explotación, marginalización y precariedad
provocadas por las hirientes transnacionales. 
Colecciono, entonces, ideas que hagan felices a hombres y mujeres.
Busco provocar un momento cuántico que todo lo transforme
y que construya un mundo de cielos y fuegos.... 

sábado, 13 de octubre de 2012

“CENTRO DE DESARROLLO INDÍGENA DE LAGUNA CAREN”


Nota: Publicamos esta parte del Proyecto “Centro de Desarrollo Indígena de Laguna Caren” porque él fue visto en ese entonces como una manera de paliar en parte los problemas del pueblo Mapuche en las principales comunas de Santiago en donde se radican. El proyecto buscaba fortalecer la cultura mapuche en un hábitat que hasta el momento le era en distintos grados hostil, potenciando la formación profesional y técnica, el cambio curricular de la educación superior, la práctica de la medicina tradicional indígena, y la revitalización de deportes y ritos tradicionales como una forma de vitalizar las organizaciones indígenas de Santiago. Arquitectónicamente se formuló como un parque, cuyo concepto buscó reflejar la relación hombre, naturaleza, cosmos, desde la visión de mundo de los pueblos indígenas. Trató además de proyectar sus habilidades culturales a través de un Centro de Enseñanza Superior en el área de la tecnología proyectado por la Universidad de Chile en el mismo sector. Esta propuesta fue presentada a la Universidad de Chile para obtener una parte de los terrenos de Laguna Carén para este Centro Indígena, sin embargo las autoridades de la Universidad no entregaron su apoyo para hacer realidad este proyecto.

Hoy, en el llamado “día de la raza”, publicamos aquí sus fundamentos como una forma de contribuir a las distintas iniciativas de Centros de desarrollo y universidades, mapuche o indígenas, que siguen apareciendo, como una clara prueba de la necesidad de implementar un espacio de esta naturaleza.
   
(El proyecto en su totalidad puede ser encontrado en la biblioteca de CONADI).

PROYECTO
“CENTRO DE DESARROLLO INDÍGENA
DE LAGUNA CAREN”

INFORME DEL PROYECTO
ABRIL DE 2000


ORGANIZACIÓN PROPONENTE:
CONSEJO MAPUCHE DE PUDAHUEL Y OTROS

CONSULTORES:
ELISEO HUENCHO MORALES, ARQUITECTO U.CH.
JAIME YANES GUZMÁN, CIENTISTA POLÍTICO
ARNO KLENNER, ECONOMISTA.

COLABORADOR
JOSÉ MORALES MERY, EGRESADO DE GEOGRAFIA.

CO-CONSULTOR:
ERNESTO HUEICHA CALLICUL


CONTENIDO DEL DOCUMENTO.


informe del proyecto......................................................................................................................................... 3
1.       Presentación del problema........................................................................................................................ 3
2.       Justificación del proyecto......................................................................................................................... 4
a.       Las nuevas perspectivas del desarrollo Mundial..................................................................................... 4
b.       Las manifestaciones del problema étnico en Chile;................................................................................ 6
c.        Perspectiva de género del problema étnico.............................................................................................. 8
d.       La situación en la Región Metropolitana............................................................................................... 10
e.        La presencia indígena en Santiago Poniente........................................................................................ 13
3.       La legislación indígena actual y otros antecedentes políticos.......................................... 14
4.       Perfil del proyecto:.................................................................................................................................... 17
a.       Objetivo general;......................................................................................................................................... 17
b.       Objetivos específicos;.................................................................................................................................. 17
c.        Estrategia;..................................................................................................................................................... 19
d.       Advocacy........................................................................................................................................................ 20
e.        Algunas Actividades, Metas, Indicadores de Logro y Productos esperados en función de las distintas etapas de la implementación del Proyecto;................................................................................................................... 21
5.       Fundamentos de la autogestión del Proyecto.............................................................................. 29
6.       Autogestión.................................................................................................................................................... 30
7.       Auditoría de Gestión del Proyecto..................................................................................................... 32
8.       Verificación del derecho a la propiedad de las tierras............................................................ 33
9.       Factibilidad técnica del terreno......................................................................................................... 36
a.       Normativa...................................................................................................................................................... 36
b.       Antecedentes preliminares para la formulación de un estudio de impacto ambiental.................. 37
10.     Estudio arquitectónico y anteproyecto de arquitectura....................................................... 48
a.       Análisis de localización.............................................................................................................................. 48
b.       Fundamentos conceptuales de la propuesta arquitectónica.............................................................. 58
c.        Descripción general del anteproyecto de arquitectura....................................................................... 62
d.       Programa de espacios y recintos del proyecto....................................................................................... 63
e.        Planimetría del proyecto............................................................................................................................ 66
11.     Análisis de sustentabilidad económica del proyecto................................................................ 76
a.       Costos de inversión del Centro de Desarrollo indígena de Laguna Carén..................................... 76
b. Ingresos y costos de operación del Centro.................................................................................................... 79
12.     Cooperación y capacitación;................................................................................................................... 81
13.     Supuestos y obstáculos para la implementación del proyecto;............................................ 94
14.     CARTA GANTT................................................................................................................................................. 97
ANEXOS:......................................................................................................................................................................... 103
Anexo 1.    Informe Nº 3. Realización del taller participativo y Rendición de gastos......... 104
Anexo 2.    Programas de cursos de gestión............................................................................................... 106
Anexo 3.    Constitución y Estatutos Corporación de derecho privado Corporación de desarrollo indígena Carén Nütrümtue............................................................................................................................................................... 107
Anexo 4.    Copia de documentos legales sobre la propiedad de las tierras............................. 108
Anexo 5.    Extractos del Plan Regulador Metropolitano de Santiago.................................... 109
Anexo 6.    Cartas y documentos institucionales.................................................................................. 110
Anexo 7...................................................................................................................................................................... 111
Planimetría del estudio arquitectónico en láminas formato real............................................. 111

 



Informe del proyecto

 

1.                 Presentación del problema


La realidad actual de la sociedad civil indígena en el país se caracteriza entre otros, por que es presa de la negación de la interculturalidad que se manifiesta por la no aceptación de la diversidad étnica; por la presencia de un etnocentrismo alienante que hace que el grueso de los valores que condicionan la vida en Chile sean generados por la mayoría blanca metropolitana o por centros culturales en el extranjero; por la permanente destrucción de la identidad de los pueblos originarios; por un retraso económico alarmante, que debido a ausencias tecnológicas importante le impide a la economía indígena competir en igualdad de condiciones; y, en este marco, la profundización de la etnización de la pobreza y la marginalidad.

Como una forma de superar esta situación es necesario fortalecer la cultura de los pueblos ancestrales e incorporar al mismo tiempo,  los procesos modernizadores actuales basados en los paradigmas tecnológicos en las tradiciones culturales ancentrales de los pueblos originarios que habitan en el país. En esta perspectiva  se plantea la realización de estudios de factibilidad de arquitectura y construcción de un Centro de Desarrollo Indígena Urbano Autogestionado en el futuro Parque Tecnológico que la Universidad de Chile construirá en Laguna Carén .

La propuesta arquitectónica se desarrolla en la búsqueda de construir un fuerte elemento de identidad contemporáneo de los pueblos indígenas y en particular de los grupos indígenas urbanos, capaz de establecer la relación entre aquellos conceptos propios que configuran la cosmovisión de los pueblos originarios del país y los paradigmas que han definido la vida de la sociedad contemporánea. Se trata por una parte, de enriquecer la cultura indígena incorporando a ella los nuevos contenidos de la cultura y los paradigmas de la modernidad; y por otro lado, fortalecer la convivencia pluriétnica, el enriquecimiento cultural del país y la diversidad a través  del fortalecimiento de las particularidades socioculturales indígenas como componentes activos en la red global de relaciones a que apunta el desarrollo mundial contemporáneo.

Desde este punto de vista, el proyecto debe propender a desarrollar integralmente  la persona indígena, fortaleciendo su identidad y tradiciones culturales; a garantizar la formación técnica y profesional buscando la construcción de la nueva intelectualidad tecnológica indígena; a modernizar su economía introduciendo tecnologías duras y blandas en sus microempresas; a potenciar y desarrollar su capacidad de organización; a profundizar su contacto con la tierra a través de sus diversas ceremonias tradicionales; y a garantizar la igualdad hombre-mujer indígena y de éstos con el resto de los ciudadanos del país, construyendo políticas de género y de equidad en todas las manifestaciones de la cultura indígena, tanto en el hogar como en sus organizaciones y en la sociedad civil en general.


2.        Justificación del proyecto.


a.         Las nuevas perspectivas del desarrollo Mundial.


            La sociedad actual se desarrolla en los marcos del llamado  paradigma post-moderno que se caracteriza por el dominio de los flujos y redes de energía, de la producción tecnotrónica, de la información electrónica manipulada, procesada y codificada, de la producción descentralizada, de las unidades productivas diversas, de las formas de trabajo integrales, de las redes igualitarias de cooperación, la reingeniería, el cambio permanente, el trabajo en tiempo real, la reducción de los “tiempos muertos”, sustitución de capital por trabajo, traslación de la producción hacia tecnologías que ahorran simultáneamente capital y trabajo, y en general procesos de “destrucción creativa” que implica la depreciación acelerada del capital humano y tecnológico y la asociación a un sistema innovativo condicionado y expuesto a la influencia de las corrientes tecnológicas mundiales.

            Esta nueva situación científico-tecnológica está provocando profundas mutaciones en todas las esferas de la vida de la humanidad. La revolución de las comunicaciones ha acelerado la globalización planetaria, el comercio exterior y los pactos regionales. Hay cambios profundos en el Estado-nación y en la estructura étnica, social y de clases. Surge la tecnoburocracia como producto de la nueva concentración del capital, sostenido esta vez en la intensidad de los conocimientos. Se agudizan las desigualdades sociales, creciendo en forma alarmante grande sectores marginados ya generacionalmente de la cultura, de los ingresos y de la mayoría de los beneficios de lo postmoderno. Por lo tanto, se profundiza el cuestionamiento del contenido progresista del actual desarrollo de la ciencia y la técnica, trayendo consigo una profunda crisis en las utopías y en las identidades culturales nacionales y de las diversas minorías que lo componen.

            La información se está desmasificando, aumentando por ello la necesidad de mayor información para mantener las actuales relaciones entre las personas e instituciones.  Esto a su vez está cambiando la percepción, la forma de pensar y de sintetizar, como asimismo la forma de prever y el modo de actuar sobre el mundo. Con los actuales sistemas tecnológicos radicalmente nuevos, los desarrollos de las cosas, acontecimientos y fenómenos son interdependientes, viéndonos obligados a utilizar al ordenador como interrelacionador de grandes fuerzas causales.

            Con el desarrollo de Internet lo local, lo nacional y las ideologías están muriendo en el denominado ciberespacio. Vivimos en un profundo proceso de innovación como efecto conjunto de millones de combinaciones. Esto está obligando a abandonar los modelos nacionalistas de desarrollo y referencia. Hoy día la red nos está enajenando de toda referencia local en un proceso de globalización constante, transformándose en un mecanismo integrador: aumenta la cercanía entre todos los ciudadanos del mundo, debilitando las identidades nacionales.

            En esta perspectiva la ciencia está siendo subordinada por la tecnología. La producción de conocimientos está determinado sólo si es útil para fines productivos. Por lo tanto, hoy día la ciencia depende más de los intereses económicos de estas nuevas clases hegemónicas que de servir al desarrollo humano. Con ello se pierden las bases éticas del trabajo y del bien común trascendente.

            La relación entre cultura y telemática está traumatizada por una constante transfiguración. Por ello el grado de modernidad de las personas empieza a ser definido por la capacidad de manejo y selección de información, su transformación en conocimiento, su capacidad de incorporar valor intelectual a la  producción de fenómenos, por su habilidad lingüística y matemática, por su dominio de la lengua materna y del inglés y por su capacidad de comprender y manejar los sistemas de gestión y organización flexible.

            El consumidor moderno de mass-media tiene la exigencia de ser activo, descodificante, selectivo y con cultura suficiente para procesar la información. Por el contrario, los que no manejan las lógicas del nuevo intercambio simbólico y son incapaces de gestionar la diversidad, se han transformado en desinformatizados y analfabetos cibernéticos, es decir, en no modernos.

            Martín Hopenhayn nos plantea que a partir de esta situación se está formando un mundo desarrollado caracterizado por el protagonismo y la provisoriedad, donde lo primero se tiene que replantear constantemente. Al mismo tiempo estamos en presencia de un mundo subdesarrollado donde predomina la exclusión y la precariedad, con pérdida constante de modernidad e identidad e incremento de la marginalidad.

            Fredy Parra afirma que estos cambios con su rapidez y su impacto global afectan la identidad personal. Nación, étnias, minorías, diversidad y clase social son categorías referenciales que van perdiendo importancia. Este autor señala que mientras más rápido es el ritmo del cambio en toda suerte de relaciones, más se torna difícil para las personas descubrir el sentido de lo que está sucediendo, que vea la continuidad entre el pasado y el presente, volviéndose también difícil que mantenga una visión unitaria de sí mismo y sepa actuar en consecuencia. En definitiva, hoy día las personas afrontan una seria incertidumbre sobre sus identidades futuras.

            Podemos afirmar entonces, que la crisis del Estado-nación y la pérdida de la capacidad de regulación del Estado está provocando desequilibrios psicosociales y macroecológicos, deteriorando la calidad de vida a través del aumento de la violencia étnica, interpersonal, intrafamiliar, delincuencia, drogadicción, crisis moral y otros problemas denominados emergentes. Esto está generando al mismo tiempo, condiciones para que emerjan, aún con importantes grados de dificultad, identidades regionales, étnicas, religiosas, locales, municipales y un proceso ascendente de descentralización político-administrativa.
            Todo lo anterior permite afirmar que frente a la tendencia de la crisis del actual Estado-nación por su incapacidad de enfrentar el avasallamiento de lo global, surge como contraparte la tendencia a la multiplicación y diversidad de identidades nacionales, locales, étnicas, etarias, sexuales y otras, como búsqueda de contraculturas, de resistencia contrarias a la cultura dominante de claro perfil etnocéntrico y como una forma de sobrevivir a los procesos globalizadores antes mencionados.

 

b.        Las manifestaciones del problema étnico en Chile;


            El desarrollo del modelo económico-social neoliberal provocó en Chile cambios importantes en el sistema político y en la estructura productiva y social del país. Se transnacionalizó el capital-dinero, el capital-mercancía y el capital-productivo. Con ello se desarticuló en medida importante a las clases trabajadoras -en especial la clase obrera- y sus organizaciones sindicales; aumentaron los sectores sociales que se incorporan a la micro y pequeña empresa como forma de superar el desempleo; se incrementan las capas medias como fuerza laboral inestable -entre ellos los intelectuales- que deambulan de trabajo en trabajo; y se concentra el poder económico bajo la égida del capital financiero local y transnacional con implementación de tecnologías avanzadas en la producción de bienes tangibles y sobre todo intangibles, que domina la vida  económica y social y ejerce fuerte presión sobre las decisiones políticas del país.

            La implementación de las políticas neoliberales ha traído como consecuencia, entre otras, modernización e industrialización del campo, un fuerte empuje a la producción exportadora, un importante equilibrio de las variables macroeconómicas, avances importantes en la gestión empresarial moderna, introducción de las consecuencias de la revolución de las comunicaciones en el país y adquisición de cierta tecnología que moderniza el parque industrial chileno.

            Sin embargo, este importante desarrollo económico-empresarial se hace a costa de una alarmante inequidad y de la distribución regresiva del ingreso nacional, crecimiento peligroso de la marginalidad, el no paso de las ventajas comparativas a las ventajas competitivas con el consiguiente retraso tecnológico, la no participación popular en el diseño, ejecución y control de las políticas de interés general, desequilibrios macroecológicos por la mantención de la producción intensiva en recursos naturales, persistente situación de pobreza, desigualdades culturales que hace que una parte minoritaria de la población reciba los beneficios de la revolución de las comunicaciones y el grueso de la población se mantenga en el estado de "analfabetismo cibernético", desconocimiento de la diversidad cultural, profundización de las desigualdades étnicas, regionales, municipales, de educación, salud, desarrollo económico-social y cultura en general y aumento en flecha de la drogadicción, entre otros de los llamados problemas emergentes. Todo lo anterior como consecuencia de las tendencias epocales del desarrollo actual de la sociedad chilena y que tienden peligrosamente a desestructurarla.

            Hoy día existe en el país un proceso de marginalización de las minorías étnicas que es necesario revertir y que se manifiesta fundamentalmente, en la negación de la interculturalidad y de la diversidad, pérdida de identidad étnica especialmente de las poblaciones inmigrantes urbanas, dificultades en la expresión de su patrimonio artístico-cultural, histórico y arqueológico, no aceptación del relativismo cultural, ausencia de acceso a su propio idioma en el sistema educacional nacional, barreras y dificultades para practicar y revitalizar tradiciones y costumbres, sus prácticas de salud tradicionales, sus ceremonias espirituales y religiosas y transmitir sus tradiciones orales, filosóficas y literarias.

            Además se fortalece el etnocentrismo alienante, trayendo como consecuencia el deterioro de la autoestima, de la autoimagen, de la autoafirmación y estabilidad psicosocial de los grupos étnicos minoritarios, su estigmatización y discriminación de la sociedad chilena, barreras para alcanzar grados de autonomía, así como también problemas de género que se manifiestan en la marginalización de la mujer del trabajo igualitario y del desarrollo cultural y la existencia de un rol en el hogar que aumenta su denigración. La no solución de estos problemas está fortaleciendo una cultura de la resistencia que al final atentará contra la propia convivencia y diversidad de una sociedad que debe ser entendida como multicultural y multiétnica.

            Todo lo anterior se ve agravado porque la movilidad social disminuye, existiendo por el contrario, la peligrosa repetitividad de este desarrollo sin equidad de familia en familia y de grupo en grupo. Ello nos puede llevar dentro de algunas generaciones por “herencia cultural”, a la formación de grandes sectores sociales y étnicos marginados culturalmente, propietarios sólo de un código de comunicación elemental y tradicional sin jugar ningún papel relevante en la sociedad del futuro. Frente a éstas mayorías pauperizadas, podría levantarse, si las tendencias continúan en la misma dirección y con igual velocidad, una minoría priviligiada que usufructuará de todo el progreso  de la ciencia y la cultura de la sociedad, que la transformará sin contrapesos en la fuerza social hegemónica de la sociedad y portadora ilimitada de todo el poder político.

c.         Perspectiva de género del problema étnico.


            El Estado -señalan algunas instituciones oficiales como el SERNAM- es uno de los agentes en la construcción de los géneros y por tanto en la reproducción del sistema de desigualdades. Desde esta perspectiva se considera necesario no sólo la corrección de los efectos negativos del funcionamiento del mercado sino que además fundamentalmente hay que impulsar cambios de sentido en la acción del Estado, generando oportunidades que modifiquen las bases de la construcción desigual de los géneros.

            La dimensión étnica en la caracterización de las mujeres urbanas y rurales adquiere gran significación dado el peso de la población indígena en el país. Elementos de tipo cultural se suman a los de tipo económico y social en la caracterización de los grupos indígenas y de las mujeres pertenecientes a las distintas etnias. Dado el reconocimiento del carácter pluri-étnico y multi-cultural de la sociedad chilena en las normativas legales existentes a partir de 1993, es preciso considerar la tolerancia hacia expresiones culturales diferentes a la cultura dominante blanco-mestiza. La expresión de esta tolerancia debe expresarse a través de acciones concretas.

            Existe una pobreza moderna y una pobreza tradicional. La primera está asociada a las características de la modernidad y un nuevo tipo de funcionamiento del mercado de trabajo (“flexibilización” de las relaciones de trabajo y precarización del empleo que salarizan la pobreza) que afecta particularmente a las mujeres y, la segunda, a un tipo de pobreza asociada a los factores de atraso en que se encuentra el medio rural y sectores importantes que habitan la gran ciudad, como es el caso de la región metropolitana.

            La solución para el primer caso son nuevas políticas dirigidas a cambios en la legislación laboral. En el segundo, se trata de políticas de modernización de la propia ciudad y del campo (luz, agua, riego, caminos), de inversiones y de acceso a recursos productivos a través de facilitización de tecnologías, créditos y asesoría y capacitación adecuada, teniendo presente la interculturalidad, el diálogo entre indígenas y no indígenas, la diversidad y el relativismo cultural como contrapunto al etnocentrismo y, en general, el respeto a las características propias del mundo indígena.

            La participación de la mujer indígena podría definirse, luego de la recuperación de la democracia, como la posibilidad de mayor acceso de las mujeres a la oferta estatal -que se expande enormemente- sin que haya una participación de las mujeres organizadas en la definición de éstas políticas. En este sentido se trata de cambiar la estrategia de mujeres en el desarrollo por la inclusión de políticas de género para el desarrollo, la igualdad y el respeto a la diversidad.

            En la actualidad los programas estatales que se implementan respecto a las mujeres en general son programas que quedan reducidos al problema de la jefatura de hogar. Las mujeres comunmente son mano de obra local y barata. Las temporeras no tienen, por ejemplo,  problemas de acceso al trabajo sino problemas en el desempeño de las actividades por las deficientes condiciones laborales. Desde este punto de vista hay que facilitar el acceso al trabajo a mujeres indígenas y hacer compatible la realización de su trabajo con el ejercicio de la maternidad y la paternidad. No sólo se debe imputar los hijos a las mujeres indígenas trabajadoras sino también a los padres. Ello permitiría suavizar la simultaneidad de las actividades reproductivas y de las actividades asalariadas, permitiendo de paso incorporar a la vida productiva a miles de mujeres indígenas.

            La cuestión de la mujer  indígena pobre y segregada culturalmente adquiere en el marco de un modelo de desarrollo de crecimiento y equidad, una dimensión que implica, al menos desde el punto de vista conceptual, la meta a largo plazo de superar la subordinación de género en forma global y asimismo disminuir sectorialmente las desigualdades de género en la producción, facilitar el acceso y distribución de los bienes a corto y mediano plazo y garantizar la diversidad y el carácter multiétnico del país.

            Los informes de evaluación de los resultados de las políticas y programas sociales de promoción de la mujer en general e indígena en particular que se han venido desarrollando en los últimos veinte años, nunca han mostrado grandes avances en cuanto al mejoramiento de la condición discriminatoria de la mujer. La integración de la mujer indígena al desarrollo se produce fundamentalmente en condiciones de alta precariedad y marcado por el flagelo de la "femenización, salarización y etnización de la pobreza", de fuerte adversidad social y política.

            Teniendo presente estas características de los problemas de género de la sociedad indígena, el proyecto debe buscar intervenir la realidad con un claro propósito de garantizar una mejor formación de la mujer indígena entregando capacitación para alcanzar mejores niveles de empleabilidad, una  posición igualitaria respecto a los roles de género en el hogar y un rol relevante al interior de las propias organizaciones indígenas y, en primer lugar, en el diseño de las políticas definitivas de este Centro de Desarrollo Urbano Indígena, como asimismo su implementación y la propia dirección del Centro. 

d.        La situación en la Región Metropolitana.


            Según el censo de 1992, en el país hay 998 385 indígenas mayores de 14 años que se reconocen como tales. En su gran mayoría mapuche (93 %), de los cuales un 80 % viven en ciudades.

            La Región Metropolitana es donde se concentra el mayor número, alrededor de 433 035 personas (43.5 %), de los cuales un 95 % son mapuche. El resto está conformado por aimarás y rapanuí. Si a ello se le suma el grupo etáreo de 0 a 14 años, los indígenas llegan a 556 450 personas en la Región Metropolitana

            La presencia de la población indígena en las comunas del Gran Santiago tiende a transformarse en relevante en muchas  de las actividades sociales, políticas, económicas y culturales que se desarrollan en esos lugares. Con ello se establece los requerimientos para la creación de una línea de trabajo desde las administraciones municipales. En Santiago viven hoy mapuche de segunda, tercera e incluso cuarta generación.

            En las últimas décadas la migración se ha incrementado, teniendo como característica la “invisibilidad” del mapuche. Ello se explica por dos factores: el trabajo puertas adentro y el deliberado ocultamiento de la identidad porque sentían que el medio les era adverso.

            Según evidencian los estudios, la población indígena económicamente activa (PIEA) es el 4.3 % de la población económicamente activa nacional (PEA) y los niveles de empleo y desempleo son similares entre la población indígena y  no indígena.

            Donde se observan diferencias verdaderamente sustantivas es en el ingreso promedio. En el caso de los indígenas, alcanza a $ 120 665 mientras que los no indígenas llegan a $ 217 917. Un factor determinante que explicaría estas diferencias sería el nivel educacional.: el promedio de la escolaridad de la población indígena es de 7.37 años, inferior en 2.2 años de la no indígena que alcanza a 9.54 años.

            La población indígena se concentra preferentemente en el sector silvoagropecuario (38,5 %), seguido de servicio comunales, sociales y personales (21,4 %) e industria y manufacturera (10,6 %. Es decir, sólo en dos sectores (agricultura y servicios) se agrupan casi dos tercios (59,9 % de su fuerza laboral), teniendo gran relevancia el trabajo doméstico y femenino.

            Se observan bajos porcentajes de participación en trabajos que requieren niveles superiores de educación. Por ejemplo, sólo un 1.4 % de los directivos de empresas públicas y privadas son mapuche o de otras etnias.

            Las políticas públicas del Estado chileno se han orientado fundamentalmente en la actualidad a desarrollar programas destinados a acrecentar el modelo urbano y el asentamiento de unidades poblacionales, que responden a una estrategia geopolítica;

            A partir de los años 60, el Estado aplica planes masivos de construcción de viviendas que permiten a los mapuche asentarse en algunos sectores dentro de comunas populosas como Pudahuel, Peñalolen, Cerro Navia, La Pintana, Puente Alto, Lo Prado, Renca, San Ramón, Pedro Aguirre Cerda y La Florida.

            En estas comunas hay alrededor de 40 organizaciones mapuche. Ellas permiten, por un lado, plantear una estrategia común de adaptación al medio urbano y, por otro, transmitir su cultura. Las hay de las más variadas naturaleza: territoriales, culturales, económico-laborales, estudiantiles y políticas.

            Estas agrupaciones cada año se preocupan de la organización de las principales ceremonias indígenas, principalmente mapuche, que también se festejan en la capital: el We Tripantu (Año Nuevo Mapuche celebrado el 24 de junio) y el Nguillatún (rogativa) y el juego de Palín

            En estas ceremonias se realizan paseos familiares con cocina tradicional, visten sus trajes típicos, hablan en mapudungun, asisten machis (líderes espirituales) y  lonkos (jefes políticos). En estas ceremonias se intenta rescatar y transmitir su cultura a las nuevas generaciones. Por lo general se desarrollan en 2 días y según la convocatoria reúnen entre 300 y 2.000 personas. En la gran mayoría de los casos los terrenos son prestados o arrendados y no reúnen las condiciones óptimas de tamaño, grados de privacidad y equipamiento requeridos.

            La condición de alfabetismo de los grupos indígenas en la Región Metropolitana es de un 97.54 % de hombres y de un 96.28 % de mujeres en el sector urbano. En el área rural baja a 91.66 % y 93.10 % respectivamente. Desde el punto de vista de la instrucción, del total de la población indígena en la Región Metropolitana, aproximadamente sólo un 0.07 % ha recibido formación preescolar, un 87 % básica, alrededor de un 50 % distintos tipos de enseñanzas catalogadas como media, en CFT se ha formado un 1.27 %, en Institutos Profesionales un 2.35 % y ha recibido educación universitaria sólo un 5.56 %.

            Desde el punto de vista de la influencia de las religiones occidentales sobre la población indígena de la región metropolitana, tomando el dato en el grupo predominante mapuche se puede afirmar que un 72. % es católica, un 14 % evangélica, un 1.0 % protestante, un 8.0 ateo o indiferentes y un 5.0 % manifestó preferencia por otra religión. Esto podría mostrar que existe un grado no estudiado profundamente sobre el carácter híbrido de las prácticas religiosas, de la cosmovisión y de la ligazón a la tierra de los indígenas en la Región Metropolitana.

            En los últimos años, el numeroso contingente de indígenas que vive en algunas comunas motivó la creación de oficinas y mesas de trabajo indígenas en Peñalolén, Cerro Navia, La Pintana y Pudahuel y está una en formación en Independencia. El objetivo es atender los problemas de acomodación en la nueva vida urbana de los grupos de indígenas. Hay que destacar que en la Región metropolitana los indígenas no han reproducido sus modelos de ruralidad.

            Otro dato interesante es que se ha detectado que en la Región Metropolitana existen alrededor de 4000 microempresarios mapuche, con la prominencia de ciertos rubros como amansanderías, talleres de costura, calzado y muebles; peluquerías y artesanos en plata, lana y cestería, todos ellos con baja aplicación de tecnologías duras y blandas.

            En las grandes ciudades como en la Región Metropolitana, desaparecen los referentes históricos de la cultura indígena, impidiendo el desarrollo y fortalecimiento del etno-nacionalismo de los distintos grupos, en especial el mapuche. Con ello se jibariza en primer lugar la cosmovisión indígena, que tiene en la relación con la tierra y la comunidad su soporte cultural principal. En estas condiciones la emigración indígena se transforma en un segmento socioeconómico y cultural deprivado, con alto riesgo de desintegración socio-cultural.

            Hay que advertir sin embargo, que existen numerosos problemas referidos a los pueblos indígenas que aún no son estudiados en profundidad y que son necesarios conocer para determinar políticas públicas más justas. Entre ellos se encuentra la urbanidad indígena que ha optado por formas de “integración” de carácter marginal, pero que los distancian y lo tensionan respecto al movimiento indígena.

            Otro problema no suficientemente estudiado es el mestizaje y sus nuevos patrones culturales, que forma lo que Elicura denomina como “morenidad” y que podría generar el espacio necesario para los que plantean la necesidad de “las dos patrias”. Pero como contrapartida está el rostro mapuche-huilliche, que en la Junta de Caciques de la Butahuillimapu tienen un sistema de representación que el resto de la sociedad mapuche aún no logra alcanzar.

 

e.         La presencia indígena en Santiago Poniente.


En la comuna de Pudahuel existen dos organizaciones mapuches dedicadas a desarrollar, promover y difundir aspectos culturales y religiosos de la población indígena de la comuna. En lo deportivo practican el Palín, en lo religioso el Nguillatún y para mejorar la comprensión de la cultura aprenden y practican el mapudugún a través de clases que imparten monitores.

La Asociación Mapuche Mely Rewe hasta 1997 se dedicó exclusivamente a desarrollar aspectos religiosos mapuches. El Consejo Mapuche Pudahuel, junto con desarrollar, promover y difundir la cultura y la religiosidad del pueblo mapuche, se preocupa también de abordar los problemas de educación, salud, vivienda y cómo resolver los graves déficit  económicos que tienen todas las personas mapuches por falta de buenas oportunidades de trabajo con remuneraciones aceptables.

Vistas las falencias mencionadas, se busca vinculaciones con la Municipalidad de Pudahuel para que el Municipio asuma el tema indígena dentro de un contexto global y no solamente cultural. El año 1997 se logra instalar una Mesa de Trabajo integrada por las organizaciones antes mencionadas, la Municipalidad representada por los encargados de DIDECO y SECPLAC, la Corporación de Desarrollo Social y una Organización no Gubernamental como organismo de apoyo, CEDESCO, a través de su departamento de Programas Pueblos Indígenas.

En la comuna de Pudahuel existe un total de 13 491 personas autoidentificadas como indígenas y de ellas 12 968 personas de 14 y más años son mapuches, lo que equivale al 13.51 % del total de la población comunal.

De acuerdo a la información proporcionada por la Oficina de Estratificación de la Municipalidad de Pudahuel, existe presencia de población mapuche en todas las unidades vecinales. En doce de éstas, las personas mapuches representan más del 10 % del total de su población.

En la Comuna de Cerro Navia habitan alrededor de 14 700 indígenas mayores de 14 años -el 13.18 % de la población comunal-,  siendo mapuches casi 14 200. De éstos,  7 500 son hombres y 7 300 son mujeres. Del total de la población indígena, 9.4 % son indigentes y el 26.5 son pobres no indigentes. También esta comuna, desde el punto de vista de la calidad de vida, se encuentra entre las áreas de pobreza con tasas de mortalidad y desnutrición infantil y de bajo peso al nacer y de embarazadas de bajo peso altas.  Las principales organizaciones indígenas en esta comuna  son C. M. Cerro Navia, Catriwala y Folilaiñ.
           
            Las otras comunas cercanas a la implementación del Proyecto donde habitan importantes comunidades indígenas son Renca en primer lugar, pero además están Quilicura e Independencia. Las principales organizaciones de Renca son  Lonko Calfucura, Hueichafe. Huincurche, Rayen  Winkul y Domotañi Rakiduam.

            Sin embargo hay que tener presente que este es un Proyecto de carácter Metropolitano que interesa a todas las organizaciones que habitan en el Gran Santiago. Su patrocinio gestión será, por lo tanto, hecha por organizaciones interesadas en el Proyecto, independientemente de las comunas a las que pertenezcan.


3.        La legislación indígena actual y otros antecedentes políticos


            La actual legislación chilena expresada en la Ley Indígena crea un ordenamiento jurídico que busca promover, coordinar y ejecutar la acción del Estado en favor del desarrollo integral de las personas y comunidades indígenas, especialmente en lo económico, social y cultural y de impulsar su participación en la vida nacional.

            La ley busca además, a través de la CONADI, promover el reconocimiento y el respeto de las etnias indígenas; culturas e idiomas y sistemas de educación intercultural; incentivar  la participación de la mujer indígena; asumir, cuando se le solicite, la defensa jurídica de los indígenas, en conflictos sobre tierras y aguas, ejerciendo funciones de conciliación y arbitraje; velar por la protección de las tierras indígenas; promover su adecuada explotación, velando por su equilibrio ecológico y desarrollo económico y social de sus habitantes; velar por la preservación y la difusión del patrimonio arqueológico, histórico y cultural de las etnias y proponer proyectos de reformas legales y administrativas para proteger los derechos de los indígenas, entre otras funciones.

            La legislación tiende a favorecer formas de organización entre los indígenas, promueve su acceso a la educación y crea espacios de financiamiento y apoyo a su desarrollo cultural. Pretende también sancionar la discriminación racial. Respecto al tema central de la ley, ésta pretende poner fin al proceso de enajenaciones de tierras indígenas, creando simultáneamente un Fondo de Tierras para otorgar subsidios para la adquisición de tierras por personas, comunidades indígenas, ampliar éstas y financiar mecanismos de resoluciones o transacciones judiciales o extrajudiciales relativas a tierras indígenas.

            En este marco jurídico distintas instituciones públicas han creado condiciones para favorecer distintos proyectos que tienden a enfrentar la problemática indígena en la Región Metropolitana. En esta perspectiva CONADI ha presentado a Mideplan para que junto a Fosis, Sernam y el INJ determinen la factibilidad de proyectos en términos de rentabilidad social referidos a capacitación organizacional, difusión de la actual legislación y de programas sociales, diagnóstico y apoyo a la microempresa indígena, difusión de la cultura indígena y ha entregado diversos subsidios para la compra de inmuebles, traspaso de sitios fiscales urbanos y para fortalecer la educación intercultural bilingue.

            El Ministerio de Educación tiene programas de becas en todos los niveles de la educación, apoya la existencia de hogares indígenas y también proyectos de Educación Bilingue Intercultural. El SENCE no tiene proyectos especiales para la población indígena, aunque podría hacerlo a desocupados sin límite de edad o personas que buscan trabajo por primera vez.

            Desde el punto de vista de la participación de los indígenas en la vida política y sindical del país, podemos afirmar que es poco significativa. En organizaciones de trabajadores como la CUT, en la Región Metropolitana sólo hay dos representantes de origen indígena y, a nivel nacional sólo uno.

            En la institucionalidad política nacional o local, la participación indígena también es escasa en el parlamento, en los gobiernos nacional, regional, provincial y comunal, en las comisiones centrales de los partidos políticos, en la administración pública, en el sistema de justicia, en federaciones estudiantiles universitarias y en los colegios profesionales.

            Como contrapartida existen numerosas organizaciones indígenas en la Región Metropolitana. Hay más de treinta organizaciones mapuche, alrededor de cinco aymara, siete rapanui, una atacameña, cuatro organizaciones mixtas, dos étnico-sindicales y una de nivel supra-organizacional.

            En general, las demandas de la población indígena de la Región Metropolitana cubren los siguientes aspectos:

            1. Desarrollar sistemas de Educación Intercultural Bilingue (EIB) con el financiamiento de los Gobiernos Regionales, municipales u organismos privados, a través de programas permanentes o experimentales;

            2. Implementar proyectos de mejoramiento Educativo (PME) con incorporación de la interculturalidad a los fondos del Ministerio de Educación;

            3. Crear Talleres Culturales como actividades curriculares no lectivas a cargo de monitores culturales responsables de desarrollar actividades artístico-culturales;

            4. Desarrollar contactos con Universidades para integrar y reconocer la temática indígena en el curriculum de escuelas básicas, enseñanza media y universidades;

            5. Elaborar un proyecto educativo indígena nacional.

            6. Formar y especializar a profesionales indígenas en diversas áreas de la cultura indígena financiado con fondos fiscales.

            7. Ampliar la cobertura de los hogares estudiantiles indígenas y aumentar las becas a estudiantes indígenas.

            8. Crear jardines infantiles y guarderías vinculados para madres indígenas trabajadoras.

            9. Crear un Instituto de Cultura Indígena subsidiado por el Estado como un espacio para el encuentro de las minorías étnicas del mundo urbano de la Región Metropolitana.

            10. Crear una Biblioteca Especializada Indígena con el objeto de proteger las diversas investigaciones relativas a los pueblos indígenas que habitan el territorio nacional, así como otros bienes de su patrimonio cultural.

            11. Crear medios de comunicación indígenas como radios locales, programas de televisión, páginas Wed y otros.

            12. Utilizar el concurso “Iniciativas culturales indígenas para la Región Metropolitana” con el fin de fortalecer la sociedad civil indígena;

            13. Impulsar a través del Fondo de Desarrollo Indígena y otros subsidios el fortalecimiento de los núcleos productivos de la población indígena urbana, a través de programas y concursos destinados a promover la infraestructura productiva local, el desarrollo económico de familias indígenas y potenciar la gestión de las organizaciones indígenas urbanas;

            14. Apoyar Organizaciones Corporativas como Agrupaciones de Microempresarios cuyo objetivo fundamental es potenciar su capacidad tecnológica, de gestión, productiva, comercial y micro empresarial;

            15. Apoyar Organizaciones Corporativas como Agrupaciones de Microempresarios cuyo objetivo fundamental es potenciar su capacidad de gestión, productiva, comercial y micro empresarial;

            16. Fortalecer los proyectos con mujeres artesanas textiles y buscar canales de distribución y comercialización, como asimismo talleres de platería y banquetería.

            17. Incrementar el apoyo económico para crear espacios para el desarrollo de las organizaciones indígenas a través de nuevas sedes, infraestructura y financiamiento para ampliar la cobertura de nuevos proyectos propuestas por estas organizaciones.

            18. Creación al alero de los municipios de bolsas de trabajo, capacitación laboral y líneas de crédito.

            19. Creación de condiciones para la multiplicación de las organizaciones sociales indígenas, gremiales, cooperativas, organismos técnicos, ONG y otras.

            Estas demandas son más bien las realizadas por las organizaciones más tradicionales. En efecto está surgiendo en esta última década nuevas generaciones y pensadores indígenas cuyo origen es la realidad urbana y sus más de medio millón de indígenas y que no se sienten muy cómodos ni comprometidos con el llamado Pacto de Nueva Imperial, 

             En este marco está apareciendo una nueva visión del destino de la sociedad mapuche, adquiriendo cada vez más relevancia fuerzas centrífugas en torno a demandas de mayores grados de autogobierno. Ello debe ser entendido como una manifestación más de la mayor comprensión de una sociedad que debe desarrollarse en direcciones verdaderamente democráticas, aceptando la pluralidad cultural, la multietnicidad de la patria y crear modos de convivencia en que ambas culturas y la diversidad étnica se acepten.

            Asumir esta nueva situación no es sino comprender que estamos inmersos en un mundo moderno globalizado y comunicado simultáneamente por una gran red, donde todo sucede en tiempo real, donde son otros los paradigmas que lo condicionan y otras las formas de aproximarse y solucionar los desafíos que nos impone esta nueva realidad. Su no comprensión nos puede hacer pagar precios que otras naciones están asumiendo dolorosamente.


4.         Perfil del proyecto:


a.                 Objetivo general;


            En el marco de los procesos modernizadores que vive la sociedad chilena, y en esta perspectiva, la construcción del Centro Tecnológico de Laguna Carén de la Universidad de Chile, construir un Centro de Desarrollo Indígena que cree condiciones para el fortalecimiento socio-cultural de los grupos indígenas de la Región Metropolitana con vistas a crear una sociedad   multiétnica y con respeto a la diversidad en nuestro país,  potenciando la economía, la familia  y la organización de la sociedad civil indígena urbana como generadora y gestora de su propio desarrollo integral.

b.         Objetivos específicos;


            1. Promover la formación integral de la persona indígena, fortaleciendo su identidad, liderazgo y su tradición cultural con el fin de que sean reconocidos como actores importantes en el desarrollo local y regional.

            2. Ampliar la participación de los jóvenes indígenas en la formación profesional y técnica y fomentar la introducción de cambios curriculares en los distintos niveles de la educación chilena que permita la inserción del tema étnico, enfatizando especialmente la educación intercultural bilingüe

            3. Fortalecer la cultura indígena a través de la práctica de la medicina nativa y de un sistema médico intercultural.

            4. Potenciar la economía indígena asumiendo sus distintas especificidades, promoviendo políticas de introducción de tecnologías y formas de gestión avanzadas en las microempresas, de desarrollo de la creatividad artística indígena tradicional y contemporánea, de comercialización de productos y servicios y formación de mercados locales de venta y redes de comercialización.

            5. Favorecer el desarrollo de las organizaciones indígenas a través de la  coordinación e interrelación de las distintas organizaciones nativas comunales y de la Región Metropolitana y de la capacitación de dirigentes indígenas desde una perspectiva del reforzamiento de la identidad étnica y de la autoestima en los actuales procesos modernizadores.

            6. Desarrollar políticas locales que impulsen construcciones de género sobre la base de sistemas de igualdad hombre-mujer tanto en el trabajo como en la vida política, social, organizacional y especialmente en el hogar, que terminen con la femenización y etnización de la pobreza y la marginalización político-cultural.

            7. Desarrollar condiciones para la recreación, la práctica de los juegos y deportes tradicionales, la vida al aire libre y el contacto con la naturaleza con el fin de revitalizar el vínculo ancestral de los pueblos indígenas con la tierra y aportar al mejoramiento de la calidad de vida, fortalecimiento de los lazos de parentesco y amistad de las familias indígenas urbanas y de los distintos grupos etáreos;

            8. Efectuar estudios definitivos de arquitectura y construcción, a partir de una localización  específica en el Parque Laguna Carén con el fin de disponer de un espacio con equipamiento comunitario para la zona poniente de Santiago apropiado para el desarrollo integral de actividades de la población indígena urbana en el ámbito socio-cultural, recreativo, espiritual y productivo, y cuya morfología y diseño constituya un elemento de identidad cultural contemporáneo;

            9. Desarrollar un diseño de gestión participativa del Centro con una adecuada expresión jurídica, que permita ir superando las diferencias entre gestores y gestionados a través de la incorporación a su dirección a representantes de las diversas organizaciones indígenas urbanas de la zona, transformando con ello a la democracia en más vigorosa y permanente en función de las expectativas específicas de la sociedad civil indígena;

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