viernes, 13 de enero de 2012

Nueva Economía y Pluridimensionalidad

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"Si tenemos la perspectiva elevada de ver hacia dónde
se mueve el todo mayor podremos comprender en
términos generales hacia dónde se mueven nuestras vidas"
"Todos los reinos palpitan en ti" Patricia May, 2001:64

Hoy día, efectivamente, ya es un lugar común postular la necesidad de plantear un nuevo enfoque de progreso en el marco del cual se pueda construir la nueva economía que está generando el actual desarrollo de las fuerzas productivas.

La ciencia y la tecnología están incrementando el desarrollo de nuevas teorías científicas, está sobrepasando las propias capacidades cognoscitivas del ser humano, está abriendo puertas increíbles a la democratización e internalización de la cultura espiritual.

Vivimos una época donde predomina la actividad creadora y transformadora del ser humano como fuerza motriz principal del desarrollo real de la cultura. Se incrementa la intelectualización de la cultura; la industrialización del proceso de creación, difusión y consumo de valores culturales; cambia el lugar y el papel del ser humano en la producción material y espiritual, intensificándose en general los procesos integradores de los aspectos materiales y espirituales del desarrollo único de la cultura.

Sin embargo, estas nuevas tecnologías están dificultando el desarrollo simultáneo de lo económico y lo social y sólo lo hace en beneficio fundamentalmente del primero, cuestionando la gestión del paradigma del desarrollo social justo.

Lo anterior está provocando que cada vez sectores más importantes de la sociedad empiecen a colocar en tela de juicio el valor y el significado de la ciencia como factor de progreso de la cultura, capaz de humanizar el hábitat natural y social del ser humano. Se está generando un divorcio entre los resultados teórico-cognitivos y socio-prácticos y morales del desarrollo de la ciencia en todas sus
esferas, entre ellas la economía.

Para el postmoderno, la realidad ha dejado de ser un valor de uso, cuyo descubrimiento enriquece la vida de los hombres, para transformarse en valor de cambio económico similar al dinero, en algo que vale en la medida que puede ser intercambiable por otra cosa. Desde el punto de vista ético, se ha adoptado un relativismo cambiante y sin coherencia condicionado por las utilidades del mercado, transformándose en la base de la conducta para enfrentar las diferentes situaciones singulares de esta realidad. La vida humana, entonces, vale hoy día si sólo tiene calidad de ser gozada, pero de ningún modo vale incondicionalmente, trivializándose profundamente.

Para superar esta situación es necesario elaborar un enfoque pluridimensional interdisciplinario de la ciencia económica, una manera de ver las cosas que agrupe en una metodología única posiciones disciplinares distintas, no reduciéndose las unas a las otras, sino que por el contrario, estableciéndose relaciones recíprocas.

Las ciencias económicas deben asumir en el plano gnoseológico conocer no sólo aspectos aislados del ser humano, sino que reconocer en ellos aspectos y propiedades universales. Por lo tanto, los problemas especiales que lo afectan deben ser resueltos sobre la base de la síntesis filosófica del conocimiento humano en la perspectiva de su desarrollo multifacético.

Hay que asumir definitivamente que las sociedades humanas son un continuo pluridimensional donde en cada fenómeno encontramos distintas dimensiones que están correlacionadas con el todo. Hay que aceptar determinar también los aspectos morales de la utilización de la ciencia económica, que rebase el simple marco de los procesos económicos y que asuma una explicación sociofilosófica
del lugar y el valor del saber científico en el proceso de la actividad económica vital de la sociedad.

Existe una responsabilidad socio-moral de los economistas ante toda la sociedad que debe ser la base del desarrollo de sus puntos de vista, colocando al ser humano y toda la vida en el centro de esa actividad vital. ¿Cómo determinar entonces, "si x es progreso respecto de y", si una economía no es sólo nueva, sino que implica progreso, es decir, supera la contradicción actual entre desarrollo científico-tecnológico y regreso social? Entonces "x será progreso respecto de y" sólo en los marcos de un parámetro dado. Es en los marcos de este parámetro donde es posible afirmar si una economía implica o no progreso.

De lo anteriormente señalado podemos inferir que hoy día hay ausencia de un parámetro, de un paradigma que no sólo se refiera a los avances portentosos de una economía supersimbólica, de la producción tecnotrónica o de la sociedad de la internet, sino que además un paradigma que plantea simultáneamente al económico, también el desarrollo humano, que persiga el término de la marginalización de la modernidad de millones y millones de seres humanos en todo el mundo, y que busque principios éticos, sociales y filosóficos que persiga alcanzar el desarrollo integral y democrático de todos los seres humanos.

En definitiva, se debe asumir un enfoque pluridimensional para construir una nueva economía que implique un progreso genético-sistémico de la sociedad, que modifique el número y las particularidades cualitativas de los elementos que constituyen esa sociedad, pero además también se perfeccionen las relaciones estructurales entre esos elementos, que permita pasar del sistema económico actual a otro más justo, sobre la base del reemplazo de afirmaciones que están perdiendo veracidad, por nuevas que garanticen el desarrollo integral de la sociedad humana. Para ello es necesario fortalecer el pensamiento democrático, la creatividad y el espíritu emprendedor, con capacidad para asumir grandes márgenes de incertidumbre, errores, impredecibilidad y mucha innovación, teniendo además presente las experiencias del pasado y abandonando rígidos principios.

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