viernes, 19 de agosto de 2011

Un enfoque para entender la Calidad de la Educación (1)

        
Introducción
Desde la perspectiva de desarrollo de la nueva sociedad del conocimiento, el perfil de cualquier profesional debe ser fortalecido permanentemente no sólo desde una mirada fundamentalmente práctica, como lo insinúa la OCDE, sino que es necesario el cambio constante de la calidad de la educación también y principalmente en un sentido teórico. La calidad es una determinación esencial de la educación que está relacionada con la especificación de sus rasgos y características inherentes en permanente cambio y desarrollo. Hay un metabolismo entre la educación y su medio exterior que lleva prontamente a transformaciones profundas en la propia educación para determinar las competencias en cada una de las profesiones para que éstas puedan responder eficaz y eficientemente a las nuevas exigencias que le gatilla el entorno.

La calidad del trabajo, es decir, la calidad de las competencias de toda profesión, corresponde a una direccionalidad determinada o determinable. Según Capra (1990), la calidad hace referencia al movimiento, a los procesos, a las funciones o al cambio, en especial a los cambios vitales importantes en un área determinada del conocimiento. Podríamos señalar que es una pauta dinámica estructurada de relaciones, definida de un modo direccional. Desde este punto de vista, la calidad del aprendizaje en el aula está determinada por una gran cantidad de factores que los aprendices deben incluir en su curriculum como los niveles actuales de desarrollo de la ciencia y la tecnología y la organización de la producción en un momento histórico concreto.

                 Pero la calidad del aprendizaje en el aula también está determinado por el conocimiento que los aprendices pueden adquirir del vasto círculo de problemas sociales y morales que engendran los procesos anteriores referidos al desarrollo científico-tecnológico, así como también la producción de valores espirituales, de las relaciones de las personas entre ellas y con los intereses de la sociedad, las diversas visiones del mundo, producción de servicios, de la gestión en la producción de conocimientos, la eficacia y la eficiencia de las investigaciones científicas, el fortalecimiento continuo de los conocimientos previos y los niveles de tecnologización e informatización de las diversas personas e instituciones, entre otros.                   


            Desarrollo
            Las redes informáticas son expresión de nuestro computador biológico. Es la lógica del cerebro y su sistema central que se expande como extensión de la arquitectura organizacional del cuerpo humano (Venegas, 2001). Si miráramos las cosas al revés, las redes informáticas podrían ser entendidas como la materialización de procesos lógicos que nos ayudan a comprender nuestro propio cerebro. (Campbell, 1997) Ambos, cerebro y redes poseen una enorme universalidad inteligente.
           
       Esta universalidad no se puede entender como el dominio de verdades absolutas. La posibilidad de tener acceso a una variedad enorme de interconexiones nos da la oportunidad a todos, en especial a los alumnos/as de las diversos niveles educacionales, de configurar encuentros dialógicos sobre una diversidad infinita de temas. Y cómo enfrentar estos diálogos universales en sistemas informacionales ubicuos, que se pueden iniciar desde cualquier punto del planeta con una enorme diversidad de puertos de acceso? Este intercambio efectivo de ideas con interlocutores de diversas culturas e ideologías sólo es posible realizarlo construyendo adecuados sistemas conceptuales y puntos de referencias constitutivos de visiones, que además se reconfiguran continuamente porque las realidades van cambiando también sin cesar.

            Nos encontramos frente, entonces, a una multifacética interacción que permite, si se orienta adecuadamente a los alumnos y alumnas a un proceso de creatividad e invención sin fin. Las posibilidades de que los sistemas educacionales de nuestros países creen y perfeccionen constantemente los métodos indagatorios va a depender de metodologías adecuadas, de enfoque epistemológicos que guíen efectivamente a nuestros aprendices en liceos y universidades a generar conocimientos nuevos. Pero no hay que confundirse, como se acostumbra en nuestras aulas. Conocimiento no es la simple acumulación de información y su clasificación, archivo y reproducción. Para que nuestros estudiantes se conviertan en navegantes del conocimiento es necesario en primer lugar desarrollar factores intelectuales de carácter global en áreas del conocimiento planetario, antropo-societal, biológico y cosmológico que nos de cómo resultado la construcción de visiones transdisciplinares que nos permita entender esos sucesos a veces muy débiles que nos entrega la información. La información no es conocimiento, como ya señalamos….la información se transforma en conocimiento en los marcos de estos paradigmas construidos para esos fines explicativos y en una situación muy real local. No es tampoco, entonces, un problema sólo teórico, sino que además muy práctico:.es la transformación de la inteligencia teórica en práctica.
            
              Pero nuestros alumnos/as tienen que entender que las máquinas informáticas a las cuales están interconectados son máquinas que recrean nuestros propios ambientes de inteligencia son sencillamente nuestra prolongación.Los ordenadores no son otra cosa sino que nuestros cuerpos prolongados tecnológicamente (Venegas, idem) . Entender eso evita la alienación de los seres humanos respecto a estos aparatos tan sui generis. Entendido así, el ordenador  no se ve como algo antagónico, sino como una posibilidad de desarrollar una inteligencia globalizada, que pueda estar en todas partes, en redes multidimensionales.
           
           Entienden esta situación aquellos llamados especialistas que programan e implementas nuestros sistemas educacionales? La impresión es que no. Buscan simplificar las cosas entregándoles competencias a profesores/as y alumnos/as que los transformen en simples operadores de información, en hacedores de aquello que el mercado neoliberal les solicita. Ppara qué pensar si piensan otros, aquellos localizados en grandes centros de investigación e innovación en el hemisferio norte o en el lejano oriente? Nosotros, nuestros jóvenes? Sólo a consumir o ejecutar medianamente bien los que otros nos envían, incluso como desecho y chatarra. Esto es el desarrollo que nuestras autoridades quieren para nuestros países, para Chile? A eso estamos condenados por la miopía y/o la complicidad de nuestros dirigentes tradicionales?

El nuevo diseño educacional ha de preparar a los nuevos jóvenes navegantes del conocimiento como seres energocibernéticos (Yanes, 2008). Deben ser capaces de navegar por el ciberespacio superando todas las dificultades que esta nueva realidad les pone por delante: nuevos códigos por descifrar; interactividad e interacción con diversidad de seres en el planeta, superación de las trampas delictivas, derrotas a los ataques de virus, capacidad de construir las banderas intelectuales y epistemológicas para ser innovadores, auto-formación constante, autonomía de vuelo en un espacio lleno de sorpresas, capaces de asumir muchas tareas y entender la realidad en la cotidianidad, creador de sistemas organizativos poderosos para replantear los nuevos conocimientos en función de crear una sociedad cibernética justa para todos, y, plantearse la tarea ecológica de salvar al planeta de la aniquilación significativa de formas de vida, entre ella la humana,  por la irresponsabilidad criminal de los propios seres humanos, entre tantas otras exigencias de este nuevo mundo que vivimos.

Los nuevos latinoamericanos y caribeños entendidos como seres energocibernéticos deben ser capaces de crear los centros de gestión en todas las áreas de la sociedad que permita una profunda transformación democrática de cada uno de nuestros países. Deben propender a su crecimiento desde una perspectiva ética cósmica que respete la diversidad. Su objetivo central debe ser la unidad en la diferencia. Esto implica garantizar la continuidad del planeta en primer lugar, y todas sus formas de vida, buscar un desarrollo económico sustentable, respetando todas las redes ecológicas existentes, buscar enfrentar la complejidad de nuestra sociedad y del planeta en permanente ascenso, deben crear continuamente diversos factores de inteligencia para comprender las perturbaciones entrópicas de los diversos medios y entornos que rodean los sistemas fundados en el futuro por nuestras sociedades democráticas y cibernéticas, y a la vez, desarrollar formas nuevas de gestionar  su viabilidad, su permanencia, en la perspectiva de sus desarrollos futuristas. La brecha digital debe ser superada de inmediato. No hay ninguna posibilidad de garantizar en el futuro una verdadera sociedad democrática altamente informatizada si todos los habitantes no son capaces de transformarse en navegantes del conocimiento. Sólo ese hecho creará las condiciones para el fin de la propiedad privada sobre las fuerzas productivas. Estando el conocimiento creándose en cada uno de nosotros, en todos nosotros, qué sentido tiene la propiedad privada de él si éste se construye colectiva y colaborativamente?

Pero una sociedad democrática cibernética  requiere de un modelo de gestión viable. Y será viable sólo si se puede mantener en el tiempo separado del entorno, sobreviviendo a un ambiente cambiante lleno de perturbaciones que tienden a desestabilizar el sistema. El Centro de Gestión Cibernético transforma al sistema en un sistema viable si es capaz de alcanzar nuevos niveles de homeostasis, provocando en él cambios estructurales pertinentes que le hagan posible adaptarse a las anomalías de ese entorno sin perder su identidad y su capacidad de crear los fundamentos de su propia auto recreación constantemente. Y esto será también un trabajo colectivo, interactivo y colaborativo.

Los sistemas de acuerdo a Maturana y Varela (1997) son autopiéticos, es decir,  se producen a sí mismos, se levantan por sus propios medios, constituyéndose como algo diferente a su medio por su propia dinámica, crean desde sí mismo su propia organización a través de la producción de los propios elementos que lo componen.  La autopoiésis surge siempre y cuando en un sistema las relaciones de producción se encuentren concatenadas de tal manera, según los autores mencionados,  que producen componentes que hacen del sistema una unidad que genera continuamente su carácter unitario que lo definen como unidad topológica, y dichas relaciones se mantiene constante a través de la producción de los componentes que forman dicho sistema. La propiedad autopoiética de una organización social consiste en que se trata de unidades organizadas como sistemas que generan  sus propios procesos de producción de componentes y relaciones entre ellos a través de sus continuas interacciones y transformaciones, constituyéndose de esta manera como unidad topológica en un espacio físico determinado.

En una sociedad democrática cibernética la gobernabilidad es un asunto prioritario. Si es colectivo y colaborativo, si parte de sí  mismo produciendo sus propios componentes en ambientes de libertad y respeto de la identidad de cada uno…la totalidad de sus integrantes deben conocer los principios de funcionamiento de los centros de gestión con la información adecuada y la capacidad de participar en la toma de decisiones colectivas, deben  estar preparados para conocer las variaciones del entorno y responder a ellas adecuadamente. Hombres y mujeres estarán como nunca vinculados a los computadores en procesos bioelectrónicos, capaces de manejar estos sistemas hipercomplejos, lo que los obligará a incrementar las interacciones con diversidad inimaginable de sistemas interconectados. Sólo en esas condiciones se podrán tomar adecuadamente y en forma pertinente decisiones que transforme a nuestros sistemas en sistemas viables en una sociedad altamente informatizada, cibernética..

Nuestros gobiernos y sus políticas públicas en las áreas de educación y cultura, preparan a nuestros jóvenes para tamaño viaje por el conocimiento? No habrá llegado ya la hora de un cambio radical, de un reemplazo generacional para erradicar esta vieja sociedad industrial y neoliberal enferma y corrompida, por una cibernética, igualitaria, democrática…donde cada uno de sus ciudadanos pueda desarrollarse plenamente con igualdad de oportunidades en sus rasgos material, intelectual y espiritual y capaces de autogestionar sus propios sistemas, globalizados, pero heterogéneos?

1 comentarios:

Jaime Yanes Guzmán dijo...

La verdad es que la concepción de la calidad de la educación no la puedo "encorcetar" en una definición determinada. Hay elementos que la van caracterizando y con el avance del tiempo va cambiando esa mirada en la misma medida en que cambia la ciencia, la tecnología, la ecología, la ontología, la biología de lo humano, la antropología y demas ciencias de punta de todo lo que tiene que ver con el cosmos, nuestro planeta, nuestra sociedad y lo humano. Esos elementos están dispersos en todos los artículos publicados en este blog y los que iré publicando, así como en el pensamiento de otros intelectuales preocupados de la calidad en la educación.

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