jueves, 4 de agosto de 2011

Calidad de la Educación Nuevas competencias integrales de tutores y aprendices

El tema de la calidad de la educación es un asunto aún no bien discutido por los sectores interesados en ella. El gobierno está muy lejos de incorporarlas en sus propuestas de transformación de la educación chilena. La calidad es algo que está relacionado fundamentalmente con el aula, con la relación tutor-aprendiz, mucho más allá de factores externos como la situación económico-social de los estudiantes y de los propios profesores La inequidad social siendo un tema relavente y urgente de resolver, no es el aspecto principal relacionado con la calidad. La calidad está vinculada a nuevas formas de pensar de tutores y aprendices, está estrechamente vinculado con los modelos pedagógicos. Avanzar en la calidad implica urgentemente abandonar la visión newton-cartesiana de la física clásica  en que se basan estos modelos y asumir nuevos paradigmas con soporte potente en la física moderna, en la biología de lo humano y en las nuevas tecnologías.

a)    Las competencias relacionadas con un nuevo modelo pedagógico que permita desarrollar las capacidades y habilidades para construir la teoría como una metavisión de saberes universales transdisciplinares para la comprensión de los procesos de configuración de los problemas de la naturaleza y la sociedad.

Los nuevos tutores y aprendices deben ser capaces de comprender la sociedad y el planeta desde la unidad del conocimiento con una visión transdisciplinar, desde la totalidad como diálogo de perspectivas, como diversidad, no como unificación. Esta forma de pensar debe permitir mostrar el  desorden termodinámico de la sociedad, la incertidumbre microfísica del planeta, las interrelaciones, la confusión que van abriendo paso al pensamiento complejo. Debemos establecer una relación físico-biológica-antropo-social no circular sino que en espiral que nos garantice un saber enciclopédico profundo, epistemológico con un nuevo principio de organización del saber y la presencia del principio de no disyunción.

Profesionales con desarrollo de inteligencia universal en formación continua, con capacidad para autoperfecccionarse constantemente con conocimientos relevantes que incorporen en su metasaber complejo los actuales logros científicos alcanzados en las diversas áreas del conocimiento de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano, vinculados directamente con la realidad socio-económica de los diversos sujetos de la acción profesional.

Asumir el desarrollo cultural como una estructura de saberes universales para crear permanentemente marcos referenciales lógicos como un sistema de variables, factores, patrones de cambio y mapas o redes conceptuales y de relaciones multicausales causales que nos ayuden a configurar los por qué de hechos determinados, que nos ayude a comprender acontecimientos y fenómenos de la actualidad, a representarnos un mundo de experiencias posibles en la perspectiva de su desarrollo futuro.

Transformar la visión fragmentaria y causal que el profesional pudiese tener actualmente de la problemática socioeconómica por modelos mentales universales metametodológicos que tienden a reconocer la simultaneidad, la diferencia y la interrelación de los acontecimientos.

Profundizar en la idea de que este sistema interconectado de saberes, tecnología, inteligencia, naturaleza y sociedad sólo es comprensible por líderes generalistas que poseen teorías sistémicas y complejas de las pautas de interconexión, enfatizando en contextos y no en hechos aislados, en la construcción permanente de visiones holísticas y relacionales y no fragmentaria de los problemas.

Transformar la visión fragmentaria, causal que los profesionales pudieran tener del presente, impulsando cambios en los modelos mentales dominados por causas-efectos por otros que tienden a reconocer patrones de cambio, la simultaneidad, la diferencia y la interrelación de los acontecimientos. Formar al profesional como un creador de entornos inteligentes artificiales que le permita a él y a quienes se relacionan con él, añadir “extrainteligencia” constante a la información que construye a través de los ordenamientos de los datos de que dispone.

Lograr un saber holístico, sistémico, cuántico, científico, práctico, global, pluridimensional, multirelacional, democratizador y prospectivo al interior de la comunidad laboral con el propósito de formar tutores y aprendices de excelencia, generadores permanentes de nuevos conocimientos, críticos y sensibles

Potenciar la imaginación para ver la conexión entre un proceso y otro a fin de no separar las situaciones, ver el todo y así intervenir de manera concreta en la parte de esa totalidad, principio básico y central del holismo que nos invita a descubrir la maravillosa esencia común del universo como una unidad coherente e interrelacionada.

Entender a los seres humanos como seres energocibernéticos complejos, capaces de crear o inventar los sistemas adaptativos correspondientes, conservando sus propiedades autopoiéticas y de identidad a través de las diversidades de lenguaje, sistemas de comunicación, pensamiento complejo, visiones paradigmáticas y epistemológicas, nuevas invenciones, conocimiento profundo de la sociedad, inteligencia artificial, en fin con el conjunto de la cultura que la sociedad ha ido creando.

Comprender que la imposibilidad de  predecir con certeza el resultado de una medida tiene que ver con la propia realidad desde una mirada cuántica. Es decir, nunca podremos encontrar todos los antecedentes en el cono del pasado de un suceso que nos asegure predicciones ciertas. Dicho de otra forma, jamás podremos conocer completamente todo lo que es posible saber de un sistema.


b)    Las competencias vinculadas a las capacidades, habilidades e intuiciones para, a partir de los marcos referenciales lógicos del saber construido y el manejo de las tecnologías de la información y comunicaciones, generar nuevos conocimientos en el hacer.

La epistemología debe reconstruirse sobre la base de la comprensión integral del ser humano y su entorno, de la complejidad de todas las formas de vida, de la vinculación e interacción de todo lo que existe, de la multicausalidad --donde se es al mismo tiempo causa y productor de aquello que lo produce--, de la multidimensionalidad de la existencia, de la autoconstrucción y desconstrucción permanente de la realidad y de todos los seres vivos; en fin, en la comprensión del ser en su constante movimiento y desarrollo en los marcos de un determinado contexto histórico.

Las potencialidades de los seres humanos como seres energocibernéticos está relacionado con su carácter de máquinas con capacidades de incrementar constantemente la variedad residual estructural que poseen como humanos, lo cual les permite generar profundos cambios internos con el fin de superar la resistencia del medio o entorno caosógeno condicionado por la complejidad, la incertidumbre y el caos. Esta propiedad de los seres humanos como seres energocibernéticos complejos, les permite crear o inventar los sistemas adaptativos correspondientes, conservando sus propiedades autopoiéticas y de identidad a través de las diversidades de lenguaje, sistemas de comunicación, visiones paradigmáticas y epistemológicas, nuevas invenciones, conocimiento profundo de la sociedad, inteligencia artificial, en fin con el conjunto de la cultura que la sociedad ha ido creando.

Entender que los alumnos/as y medio son una relación dialéctica. El medio gatilla cambios en los alumnos/as que son especificados por sus propios organismos. Los seres humanos en general y los alumnos/as en particular, somos máquinas que transforman las perturbaciones y anomalías del entorno en nosotros mismos, metabolizando dichas perturbaciones y transformándolas en elementos de nuestra propia organización, pero conservando nuestra capacidad de recrearnos constantemente y nuestra identidad.

Los jóvenes creadores van construyendo su mundo desde sí, hacen lo que hacen desde su propia reflexión crítica y problematizadora. Deben aprender la ciencia para ver el mundo en que viven y transformarlo en constantes actos creadores. Deben ser capaces de pensarlo todo y hacer lo que se requiere desde su conciencia social y ecológica.

El aprendizaje creador debe inducir a los alumnos/as que vivan su vida desarrollando una conciencia expansiva, sin límites, holística, cuántica, en unidad con el todo, con visión y sensibilidad amplia, sin amarras al estrecho mundo particular, haciéndose con ello visionario, viendo donde antes no veían. Pero sin embargo, la educación no puede ser sólo un vivir literario ajeno a su mundo diario. Deben aprender también habilidades operacionales necesarias en el dominio particular de su existencia.

Tutores y aprendices que sean capaces de transformar el aula y/o el centro laboral a través del uso masivo de tecnología, con el fin de facilitar la relación académicos(as) y estudiantes y el proceso de aprendizaje centrado en los alumnos(as) a través de la profundización sintetizadora del conocimiento generador de más conocimientos y problemáticas sociales novedosas (planetarias, latinoamericanas, nacionales, regionales, locales y familiares), de la interrelación de múltiples fuerzas causales, relacionales y de procesos que permita descubrir la multi-dimensionalidad en cada nuevo problema o acontecimiento social que surge en la actualidad.

Desarrollar una observación comprensiva que explique los acontecimientos desde su autorreferencia y/o recursividad, es decir, de que a pesar que son problemas que se refieren a sí mismo, incluyan en la explicación el entorno en la medida de su propia forma de operar, de cómo el entorno “cargado” de presente y futuro se manifiesta en los componentes del sistema de problemas que se investiga.

Configurar en los tutores y aprendices modelos mentales no dominados por los hechos sino basados en patrones de cambio de largo plazo y las estructuras subyacentes (desarrollo científico-tecnológico, ética, problemas económicos, etc.) que generan esos problemas.

Desarrollar en los futuros profesionales, la comprensión “in situ” que la sociedad global y local va en la dirección de la transformación permanente de lo simple a lo complejo, donde la complejidad consiste en que la diversidad y pluralidad de los componentes de la naturaleza, la sociedad y de las organizaciones en general impide que éstos tengan una relación directa entre ellos, no siendo los sistemas una simple suma de relaciones.

Comprensión además por los profesionales que la sobreabundancia de relaciones da a los acontecimientos un excedente de posibilidades y de nuevas potenciales conexiones, y su reducción obliga a la creación de renovadas bases teóricas sostenidas por regularidades, tendencias o coherencias históricas que permiten explicar los procesos de cambio.

Promover el uso intensivo del actual desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones con el fin de potenciar los conocimientos y el poder intelectual de los académicos, profesionales y estudiantes y transformarlos en creadores de propuestas, nacionales e internacionales en materia de Políticas Públicas, con pensamiento a gran escala y teórico general, con capacidad para ensamblar piezas dispersas y terminar con la visión fragmentaria, causal lineal y equivocada que las personas tienen del presente, que generalicen pero al mismo tiempo sinteticen la realidad con una visión de futuro.

Transformar al profesional en una persona capaz de hacer penetrar la teoría en la acción, convertir la inteligencia teórica en inteligencia práctica, que contribuya a generar en la comunidad de profesionales, el vinculo del “saber práctico y teórico” con entornos de inteligencia artificial que les permita añadir “extrainteligencia” constantemente a la información que le llega, cambiando el carácter de la cultura así como la velocidad de su transformación.

c)    Las competencias para saber ser que implica la capacidad de mirarse, de reconocerse y de valorase en la totalidad a la cual pertenecemos y desde ahí conectarse con los más profundo y esencial que tiene como persona para entonces respetar, comprender y acompañar los procesos de crecimientos y desarrollo de la comunidad y de las personas con quienes trabaje.

Construir metodologías de aprendizaje que fortalezca su autoconciencia o autodescripcción a través de enfoques sistémicos/holísticos complejos que nos haga comprender que cada acontecimiento expresa la totalidad del entorno planetario en que ese suceso sucede, pero de manera particular o individual.

Ayudar a completar a alumnos y alumnas en su calidad de observadores/as los conocimientos que le son necesarios para comprender los acontecimientos que observan.

Hacer sentir en alumnos/as que ellos están involucrados en el emerger del acontecimiento que observan, generando por ello constantemente nuevos conocimientos, y por ello tienen una gran responsabilidad en la formación continua de sus propios conocimientos previos.

Entender que la cogitación no es sólo  operaciones computantes infralingüísticas e infralógicas, sino que fundamentalmente lógicas. La lógica de la cogitación controla y dirige las operaciones del pensamiento computante, pero simultáneamente son elaboradas por el pensamiento, dando paso con ello no sólo al conocimiento de sucesos sino que da el inicio, es el punto de partida del proceso de comprensión por parte de los alumnos/as del propio pensamiento.

Construir una macroética capaz de asumir las consecuencias planetarias del desarrollo científico/tecnológico y la globalización y del nuevo tipo de sociedad que está surgiendo en estas nuevas condiciones, logrando una formación valórica y de comportamientos éticos que ponga en el centro de sus preocupaciones permanentes garantizar al ser humano sus derechos de formarse en libertad espiritual, intelectual, cultural y sin restricciones materiales, sobre la base de la tolerancia, el pluralismo, la democracia y la preocupación por el legítimo otro y el respeto de las ideas de los demás, de tal manera que permita alcanzar personas y comunidades humanas plenas e integralmente desarrolladas.

Se debe buscar establecer que el centro de la misión de los tutores y aprendices será siempre encontrar el desarrollo personal e interpersonal de los sujetos de acción, el desarrollo humano de familias, grupos y comunidades para elevar su participación social y calidad de vida en la sociedad actual y futura, teniendo como acervo cultural y disciplinario un contenido de saberes universales, científico-tecnológico, artístico y ético del más alto nivel.

Transformar la profesión en una disciplina cuya función sea eminentemente integradora, que le viene impuesta por un ideal ético-cósmico claramente propugnado, en virtud del cual no sólo hombres y mujeres constituyen la preocupación central, sino que todas las formas de vida y la naturaleza entera.

Propender a los cambios problematizando la realidad de hombres y mujeres, favoreciendo la desmitificación de la realidad. El profesional no puede transformar su palabra ni su acción en manipulación. Será tanto más humanista cuanto su que hacer sea más verdadero, sea praxis su acción y su acción y reflexión sea con los hombres y mujeres con los cuales tiene que estar en comunión, en colaboración, en convivencia. Esta convivencia estará dada por un profesional que capte la realidad desde su integralidad, no desde la fragmentación, generando unión, no produciendo divisiones.

El profesional tiene que entender que las formas concretas que reviste la vida de los hombres y mujeres están directamente relacionadas con las modalidades en que la existencia material se produce y reproduce. La cotidianidad es la manifestación inmediata, en un tiempo, en un ritmo, en un espacio de las complejas relaciones sociales que regulan la vida de los hombres en una época histórica determinada.

El profesional debe comprender que la vida cotidiana nos muestra un mundo subjetivo que experimenta, pero a la vez, es un mundo intersubjetivo, social, compartido. Para cada uno de nosotros “mi mundo”, es un mundo que vivo con otros. El profesional, por su propio objeto de estudio, se encuentra inserto en la cotidianidad misma de la vida de las personas, lo cual nos permite ver la totalidad del entorno social, y es a partir de esa visión integral que podemos intervenir la realidad más específicamente.

Desarrollar la conciencia holística que significa que, en lo que respecta al vivir humano, se traduciría en la conciencia actuada de que nuestro hacer, e incluso nuestro pensar afectan a todos, es decir, a aquellos más cercanos, con los que vivimos y desde allí a otros en una cadena que involucra a la humanidad entera y, entonces, a todo el planeta. El hecho de encarnar en pensamiento y sentimiento, la conciencia de que en su vivir el profesional moviliza una energía que toca a toda la red planetaria haciendo sentir que cada instante es significativo, que los gestos importan, que somos responsable con todos de la gestación de un mundo mejor.

Desarrollar una ética que fluye naturalmente en una conciencia holística, porque dentro de la raíz propia del holismo se encuentra el respeto a la dignidad intrínseca de todo ser viviente. Si el reconocernos parte de un todo interrelacionado, no se puede actuar de otro modo, debemos buscar el bien del otro, que como consecuencia ineludible traería el bien de todos, tendiendo al respeto de cada individuo, no viendo ya al otro como una amenaza, sino como un complemento gracias al cual podemos alcanzar nuestro pleno desarrollo.

Desarrollar el autoconocimiento y observar el proceso del propio aprendizaje, desarrollando nuevos aprendizajes a través de la construcción permanente de nuevas estrategias en sus contextos concretos de trabajo.

d)     Competencias relacionadas con los conocimientos, actividades, aptitudes y habilidades de los Tutores en Ambientes virtuales de aprendizaje.

Desarrollar aptitudes de profunda curiosidad creativa, capacidad de enfrentarse a la incertidumbre y el caos que nos ofrece el nuevo fulgor de la información, transformándola en información y nuevos conocimientos.

Capacitarse en el uso adecuado, pertinente y rápido del uso de las computadoras, programas básicos, navegar por Internet, dominio de las audioconferencias, teleconferencias audiográficas y videoconferencias, Mud-Moo, multimedia, lenguajes, en fin, el uso adecuado de todas las herramientas de Internet a la educación a distancia.
      
      Fomenta la investigación sobre la base de metametodologías, pensamiento sistémico y holístico guiadas en internet, dándole seguimiento a través de herramientas adecuadas, potenciando una visión científica de los aprendices.

Fortalecer y privilegiar el emprendimiento en el aprendizaje de los participantes, dando espacio a la utilización autónoma de los conocimientos que genera, de organizar nuevos aprendizajes, de generar conocimientos nuevos, y que además innoven en la propia utilización de las NTIC.

Comprender que la Internet es un campo para el florecimiento de la democracia participativa y un medio para la transformación de la educación y que va dar marcha atrás a los procesos de atomización de la humanidad, promocionando la experiencia virtual y la comunidad virtual como los caminos donde la gente amplíe sus horizontes.

Entender a la realidad virtual como la posibilidad para hacer frente a la fragmentación y la atomización social, para extender la democracia, para disolver las divisiones de género, raza y clase; y para llevar el aprendizaje a un renacimiento.  

Intuir que  la realidad virtual favorece una multifacética interacción que permite, si se orienta adecuadamente a los alumnos y alumnas, un proceso de creatividad e invención sin fin. Las posibilidades de que los sistemas educacionales de nuestros países creen y perfeccionen constantemente los métodos indagatorios van a depender de metodologías adecuadas, de enfoque epistemológicos que guíen efectivamente a nuestros aprendices en liceos y universidades a generar conocimientos nuevos.

Para que nuestros estudiantes se conviertan en navegantes del conocimiento es necesario en primer lugar desarrollar factores intelectuales de carácter global en áreas del conocimiento planetario, antropo-societal, biológico y cosmológico (Morín. 1999) que nos de cómo resultado la construcción de visiones transdisciplinares que nos permita entender esos sucesos a veces muy débiles que nos entrega la información.

Entender que las máquinas informáticas a las cuales están interconectados son máquinas que recrean nuestros propios ambientes de inteligencia, son sencillamente nuestra prolongación, los ordenadores no son otra cosa sino que nuestros cuerpos prolongados tecnológicamente (Venegas, ídem). Entender eso evita la alienación de los seres humanos respecto a estos aparatos tan sui generis. Entendido así, el ordenador no se ve como algo antagónico, sino como una posibilidad de desarrollar una inteligencia globalizada, que pueda estar en todas partes, en redes multidimensionales.

El nuevo diseño educacional ha de preparar a los nuevos jóvenes navegantes del conocimiento como seres energocibernéticos  Deben ser capaces de navegar por el ciberespacio superando todas las dificultades que esta nueva realidad les pone por delante: nuevos códigos por descifrar; interactividad e interacción con diversidad de seres en el planeta, superación de las trampas delictivas, derrotas a los ataques de virus, capacidad de construir las banderas intelectuales y epistemológicas para ser innovadores, auto-formación constante, autonomía de vuelo en un espacio lleno de sorpresas, capaces de asumir muchas tareas y entender la realidad en la cotidianidad, creador de sistemas organizativos poderosos para replantear los nuevos conocimientos en función de crear una sociedad cibernética justa para todos, y, plantearse la tarea ecológica de salvar al planeta de la aniquilación significativa de formas de vida, entre ella la humana, por la irresponsabilidad criminal de los propios seres humanos, entre tantas otras exigencias de este nuevo mundo que vivimos.

En su viaje cósmico los seres energocibernéticos son capaces de ir generando una mayor comprensión de los objetivos que se han propuesto. A pesar de las incertidumbres de la realidad, de la indeterminación de los sucesos, de la existencia de variables difíciles de predecir, los viajeros cibernéticos pueden incrementar permanentemente la variedad residual que poseen como seres humanos energéticos que les permite facilitar cambios internos de profundas dimensiones y enfrentar entornos caosógenos complejos.

El arma principal de estos seres energocibernéticos es su factor inteligencia que les facilita constantemente la construcción de visiones y paradigmas, conocimientos nuevos, uso de sus propias costumbres, valores y creencias con los cuales pueden prever situaciones caóticas y de incertidumbre con que constantemente les puede sorprender y perturbar el entono. Resuelven problemas locales con mentalidad global, son capaces de transformar la inteligencia teórica en inteligencia práctica.

En este viaje espacial, los nuevos seres humanos potencian sus capacidades cuando son capaces de utilizar las TICs diseñando nuevas prácticas y sus campos de acción. Se transforman de esta manera en seres que hacen explosionar grandes transformaciones en las actividades en las cuales participan.

Son personas que dominan  todos los ámbitos de la información. Capaces de someter sin muchos problemas la complejidad que genera el enorme incremento de información de la época actual. Son hábiles en el intercambio de información y potencian sus hogares o sus centros laborales con terminales que instalan para realizar conferencias con sus ordenadores. Crean redes comunicacionales inéditas  e ingeniosas, uniendo diversas nodos locales e internacionales con conexiones electrónicas en forma eficaz y eficiente, desarrollando infinidades de espacios de prácticas innovadoras y relevantes cuando asocian la información que recogen con su propio medio ambiente, transformando esa información en significativa.

            Se debe preparar a los aprendices a que en sus viajes virtuales por el ciberespacio se autodirijan, que comprendan la diversidad de lo cotidiano, de seres y entidades nuevas que van apareciendo en la manipulación genética y electrónica que la propia ciencia y tecnología van desarrollando en la época actual, en fin, capaces de asumir todas las funciones que les depara este viaje galáctico.

            Comprensión de las estructuras de organización del cuerpo humano, sus capacidades creativas y de adaptabilidad, de desorden y gobernabilidad y su extensión tecnológica electrónica en las nuevas máquinas d la inteligencia artificial.

            Desarrollar las capacidades en los aprendices para gobernar la complejidad en permanente desarrollo de la sociedad y del propio planeta, con sus profundas tendencias al desorden y al caos. Los seres humanos como seres energocibernéticos y anticaosógenes deben propender al desarrollo de plataformas organizacionales probabilísticas que prevean el futuro y su complejidad, diseñando nuevos caminos y actitudes frente al ciberespacio siempre emergente.

         La gobernabilidad a través del control cibernético en ambientes bioelectrónicos estará en todas sus partes. No será posible precisar una sola torre de comandos de este viaje ciberespacial. La hipercomplejidad deberá ser reducida gobernando sus interacciones y la variedad de sistemas interconectados que hacen fluir cantidades increíbles de información por diversas vías.

            Los seres energocibernéticos deben lograr a través del control que las diversas dimensiones que caracterizan un sistema operen de manera adecuada y pertinente para mantener la viabilidad de cualquier suceso entendido como sistema, consiguiendo con ello su homeostasis o autoregulación, evitando cualquier amenaza la estabilidad de la organización.

            Todo modelo de control de este viaje virtual debe ser un modelo que garantice la adaptabilidad del sistema por medio de decisiones de carácter negentrópicos que reduzcan las tendencias al desorden y el caos, generando alternativas de sobrevivencia con un paradigma universal de organización que sea capaz de incluir la diversidad de lo heterogéneo.

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